Los verdaderos amigos

Los verdaderos amigos son los que siempre están presentes, aunque esten lejos en distancia.

Son los que te ayudan en los momentos buenos y en los momentos malos.

Los verdaderos amigos son los que te quieren así como sos y no te piden que cambies tu escencia, tu forma de ser para amoldarse a ellos.

Los verdaderos amigos te respetan, te valoran y tienen paciencia.

Los verdaderos amigos, rien cuando vos reís, lloran cuando vos lloras, se emocionan cuando te emocionas.

Los verdaderos amigos son una luz en el camino de la vida, iluminan la oscuridad en la que nos sumergimos cuando vemos todo gris, y todo triste.

Por eso, gracias! a los verdaderos amigos, por existir.


Y como dice una cita bíblica:
“quien a encontrado a un amigo a encontrado un tesoro
y yo te he encontrado a ti
quien a encontrado a un amigo a encontrado un tesoro
tu me haz encontrado a mi”

Autora: Marilyn

Cuidemos la naturaleza en nuestra casa

Regala o recicla computadoras o videojuegos que ya no utilices y evitarás que sus componentes tóxicos contaminen el medio ambiente.

No arrojes aceites o medicinas por el drenaje. A través de las cañerías, el agua los arrastra hasta ríos, lagos o mares, contáminando hábitats acuáticos.

– Si tenés la opción, elije productos amigables con el medio ambiente. Por ejemplo, que tengan contenido reciclado, que sean biodegradables, que puedan reautilizarse o que sean órganicos.

Evita los pesticidas que se utilizan en el jardín porque son arrastrados por la lluvia, y dañan la vida silvestre y contaminan el agua.  Sugiero elegir altenativas más amigables, como el vinagre.


Saber poner límites

Hoy me dí cuenta que hay que decir lo que uno piensa, hay que saber poner límites a las personas, saber decir que no. Porque sino la gente piensa que uno por ser bueno es tonto y no es así. Molesta mucho eso, y entonces uno se quiere alejar de las personas, y se convierte en más solitario. Y eso está mal, hay que enfrentar las situaciones. Ser claros y poner límites. Con amabilidad, hay que tratar de no enojarse. Pero en realidad uno no puede evitar fastidiarse, es como el dicho, le das la mano te agarran hasta el codo,,,, Y es re molesto!! Pero bueno, hay que ir enfrentando las pequeñas situaciones de la vida cotidiana, y hablar y defenderse. Por ejemplo, cuando uno tiene un horario disponible, y sobrepasan ese horario, por ejemplo en nuestro trabajo, hay que decir “Intente ser puntual, porque sino me complica a mi, sino, no voy a poder así…” Expresar en palabras claras lo que pensamos y sentimos  es una buena forma para sentirse mejor, porque si dejamos todo dentro y no lo sacamos, empieza a manifestarse en enfermedades, y se puede somatizar, o tender a la soledad o a la depresión.


La autora: Marilyn.

Soy una joven cristiana de Argentina.

Me especializo en liderazgo cristiano desde hace varios años. He ayudado a guiar grupos de oración y a dictar seminarios de enseñanza. Participé en variados cursos, conferencias y retiros espirituales.

El sentido de mi vida es Dios, vivo para ser su instrumento. Me siento llamada a evangelizar a jóvenes y dar a conocer Su amor.

Mi mail: chicprincess1@hotmail.com

Bendición celta

“Que los caminos se abran siempre a tu encuentro, que el viento sople siempre a tu espalda, que el sol brille templado sobre tu rostro, que la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y que, hasta que volvamos a encontrarnos…Dios te guarde en la palma de su mano”.

¿Por qué me envidian?

Cuenta una fábula que en cierta ocasión una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía muy rápido y llena de miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir en su intento de alcanzarla.

La luciérnaga pudo huir durante el primer día, pero la serpiente no desistía, dos días y nada, al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga detuvo su agitado vuelo y le dijo a la serpiente: ¿Puedo hacerte tres preguntas?

No acostumbro conceder deseos a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar, respondió la serpiente.

Entonces dime:
¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
¡No!, contestó la serpiente.

¿Yo te hice algún mal?
¡No!, volvió a responder su cazadora.

Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
¡Porque no soporto verte brillar!, fue la última respuesta de la serpiente.


El hecho de que envidien tus logros, tu éxito, etc., ¡que envidien verte brillar! te va a afectar en más de una ocasión, pero cuando esto pase, ¡no dejes de brillar!,