Moda

Para que los jóvenes estemos cerca de Dios y seamos “espirituales” no hace falta hablar todo el tiempo de espiritualidad, y ser aburridos, serios, o muy diferentes al resto….

Pues bien, les cuento que me gusta la moda, y todo lo relacionado con lo fashion. Asique compartiré mis conocimientos para ayudarlos a verse bien y así sentirse mejor!

INVIERNO

Chicas…. look casual!

1) Botas altas o chatas

2) Sweter abrigado y lindo

3) Jeans, calzas, o pollera abrigada a la rodilla.

4) Remera mangas largas

5) Cartera grande si eres alta, chica si eres bajita.

6) Abrigo haciendo juego…

7) Accesorios: Gorro de lana, bufandas, anillos, pulseras,,,,

Colores: El top de este invierno es el color kamel,,, aunque a mi no me gusta mucho… después el clasico negro, gris, blanco y también violeta, azul petroleo, verde oscuro…

VERANO

Chicas…. Look casual!

1) Zapatillas coloridas: rosa violeta, sino gris, negras…

2) Sandalias romanas

2) Short de jean, o jeans largos.

3) Vestido floreado, o colores pasteles

4) Abrigo liviano, color crema

5) Accesorios: gafas, pulseras, anillos, apliques de flores. Cartera color pastel. O colores alegres como el azul, el fuscia, el violeta. Sino gris.

Mi primer aporte a un mundo fashion! jeje =D

A Dios no le importa cómo estamos vestidos, pero es bonito tener una linda apariencia, aunque suene superficial,,, uno se siente mejor si se arregla, si estás deprimido o triste, prueba arreglarte, combinar las prendas que tienes y verás que te sientes mejor! No es necesario tener mucho dinero, con lo que tienes lo pudes hacer….

Yo en un momento de mi vida cometí la equivocación de creer que para ser espiritual para estar con Dios, no tenía que importarme la vestimenta, y tenía que dejar de gustarme la moda, comencé a vestirme más sencilla, con ropa que no era linda para mi gusto,,, pero me sentí mal, porque no era yo. Y las personas me miraban diferente, y me decían porque había cambiado. Ya no me importaban las modas… Pero no era feliz,,, y Dios quiere mi felicidad. Entonces yo no voy a cambiar mis gustos, y mi interés por la moda. Aunque algunos me crtiquen y puedan llegar a decir que entonces no soy lo suficientemente “espiritual”.


Estoy intentando no escuchar ese tipo de criticas, porque ya me cansé de escuchar y escuchar a otras personas, lo que piensan de mí. Y nunca escucho mi interior, lo que yo quiero, lo que a mi me gusta. Asi que ahora lo voy a hacer. Siempre buscando la guía y la voluntad del Señor en mi vida. Pero no por eso alejarme totalmente de la realidad y vivir sólo en el mundo de la oración…. No digo que esté mal tampoco eso, si es que se tiene la vocación, pero yo no la tengo…

Además, si los jóvenes ven que otra jóven habla de Dios, y de espiritualidad. Pero también le gusta la moda y habla de cosas de la vida cotidiana, así como en mi Blog, quizás se acerquen más a la espiritualidad. Porque hoy en día, si a un jóven súper alejado de la religión le querés explicar un poco, no escucha porque no le interesa, menos si le habla una persona, seria, aburrida, y muy diferente a él…  Y menos si es un jóven o una joven que está interesada en moda y vestimenta, como casi todos….

Gracias por visitar mi Blog!

Aclaro: Respeto que las personas se vistan cómo desean, según sus gustos, su país,  su religión, sus creencias.

Saludos!

Marilyn

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¿Qué es la amistad?

La palabra “amistad”, del latin “amicus” que deriva de “amore”, amar.

Es una relación afectiva entre dos o más personas.

La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes.

La amistad se demuestra en la preocupación por el amigo, interesándose por su bienestar, por sus problemas y logros.

Aristóteles menciona tres tipos de amistad: por interés, por placer y por el bien; pero sólo la que surge del bien merece llamarse amistad

«Sólo en el peligro se conoce al verdadero amigo» (Cicerón)

(Fuente: Wikipedia)


Yo pienso que la amistad es una de las sensaciones más bonitas de la vida. Porque sientes que alguien te valora, te respeta y se preocupa por ti. Porque te sientes amada y acompañada. Porque te hace sentir bien. Y se experimenta la sensación de amor. Creo que no hay que tener miedo de expresarlo, aunque tengamos verguenza…

Hay que poner palabras a nuestro sentimiento, y tratar de no confundirnos…

¡Anímate a conservar a tus buenos amigos! 

¡Y a hacerte de nuevos amigos, sin miedo!

Autora: Marilyn

Mensaje para los amigos

Un consejo:       Cuidate

Un favor:           Nunca cambies

Un deseo:          No me olvides

Una mentira:     No me importas

La verdad:         Te quiero mucho

Un secreto:        Quiero conservar tu amistad

Es posible que no te vea por meses, ni hable contigo. Pero tienes que saber que no necesito verte para sentir que estás junto a mi.

Los amigos también dicen: ¡TE QUIERO MUCHO!    (TKM!)

“Los amigos son los que te levantan cuando los demás ni siquiera saben que te has caido” (Anónimo)

Comprender nuestros sentimientos

Necesitamos comprenderlos

Para poder reconocer nuestros sentimientos, necesitamos desarrollar la habilidad de observar y comprender qué nos ocurre en nuestro interior.

Muchas veces, no somos capaces de identificar -con certeza- cómo nos sentimos, porque lo negamos o reprimimos o porque nos resultaría doloroso reconocerlo.

Esto no sólo nos desconecta de nosotros mismos, sino también de los demás.

Este desconocimiento de nuestra propia vida emocional se origina en la cultura de ignorar, reprimir, negar y mentirnos acerca de nuestras emociones.

 

La desconexión con nuestro interior nos aísla de los demás

Al no poder hablar con naturalidad y apertura de las emociones, comenzamos a cerrar nuestra experiencia emocional a nuestro entono…y a nosotros mismos.

Como resultado, nos desconectamos de nuestro interior, nos aislamos de los demás, nos frustramos, nos dañamos y nos autoengañamos.

Cuando nos cerramos a la dimensión emocional, vivimos en un mundo irreal, des-humanizante y de apariencias.

 

Hay emociones autocreadas

También existen las emociones autocreadas, por nuestra capacidad de pensar e imaginar, que necesitamos aprender a administrar.

Nuestra mente crea escenarios, imagina situaciones y reaccionamos a estas construcciones internas, como si fueran verdaderas.

Es más, a partir de pensamientos, también intensificamos o disminuimos las emociones, deformando, así, la realidad, creando más y más fantasías.

Como vemos, el entretejido emocional es bien complejo y, si no aprendemos a trabajarlo, consciente y lúdicamente, nos genera contradicciones, tensión, confusión, dolor y sufrimiento.


“Las pasiones y los caprichos de los deseos nos conducen a una vida sin sentido, nos colocan a la espera de que alguien o algo apague nuestra sed. Lejos de ser libres y poderosos somos entonces esclavos y dependientes” (Sócrates)

(Fuente. Libro “Nuestra vida emocional”)

“Quiero un abrazo” en 7 idiomas

Quiero un abrazo                      (español)

I want a hug                             (inglés)

Eu quero um abraço                  (portugués)

Je veux un câlin                         (francés)

Ich will eine Umarmung             (alemán)

我想要一个拥抱                             (chino)

أريد عناق                                        (árabe)

El enojo


Cerca de Tokio, vivía un gran samurai ya anciano, que se dedicaba a enseñar a los jóvenes.

A pesar de su edad, corría la leyenda de que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierta tarde, un guerrero, conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allí.

Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba a que el adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.

El joven impaciente guerrero jamás había perdido una lucha.

Con la reputación del samurai, se fue hasta allí para derrotarlo y aumentar su fama. Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desafío. Juntos, todos se dirigieron a la plaza de la ciudad, y el joven comenzó a insultar al anciano maestro.

Arrojó algunas piedras en su dirección, le escupió en la cara, le gritó todos los insultos conocidos- ofendiendo incluso a sus ancestros -. Durante horas, hizo todo por provocarlo, pero el viejo permaneció impasible.

Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró.

Desilusionados por el hecho de que el maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos preguntaron:

-¿Cómo pudiste, maestro, soportar tanta indignidad?

El maestro les preguntó:

Si alguien llega hasta ustedes con un regalo, y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el regalo?

– A quien intentó entregarlo – respondió uno de los alumnos.

– El maestro añadió:

Lo mismo vale para la envidia, la rabia, los insultos, las calumnias. Cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los llevaba consigo.

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Yo pienso que una de las peores cosas que un hombre puede hacer a una mujer es  que le grite, la insulte,  desvalorice o humille con sus palabras.

Yo no lo soportaría, y siento que se aprovecharían de la debilidad de ser mujer, porque un hombre puede hacerlo, puede gritar, puede ofender, y eso es violencia también, porque es violencia verbal. Y dolería tanto como la física, y no sé si es más perjudicial, porque deja huellas que no se ven, porque dejan marcas que duran toda la vida.

Yo me enojaría muchísimo, y contestaría duramente, me enfurecería tanto que terminaría sintiéndome mal, me empezaría  a doler mucho la cabeza, sentiría que va a estallar. Agarraría el primer objeto que tendría  mi alcance, se lo arrojaría, le gritaría y me iría. Pero después, debería reposar un tiempo, calmarme y respirar, orar y tratar de sentir  Dios a mi lado, para que me tranquilice. Es algo que no podría manejar sino.

¡ Me enfurecería tanto que me griten! ¡ Me enfurecería tanto que me desvaloricen! ¡ Me enfurecería tanto que me critiquen y me humillen con palabras!…

Yo quiero ser tratada como se cuida a un delicado capullo de rosa blanca. Pero si viviera esta situación de violencia verbal sentiría que al dirigir a la rosa palabras tan duras,  gritos, aunque no la estén dañando físicamente, la están hiriendo mucho en su interior, y la rosa sentiría que la están destruyendo y sacudiendo, sólo con palabras.

Y la rosa no se podría defender, porque es débil aunque se muestre fuerte. Porque es suave aunque se muestre firme. Porque es miedosa, aunque se muestre valiente. Porque es inocente aunque se muestre madura. La rosa no quiere ésto, la rosa no lo soporta. La rosa quiere amor.

Esta historia me enseña que si alguien me critica duramente, no lo recibiré. Si alguien me grita, no lo recibiré. Si alguien me insulta, no lo recibiré. Si alguien me desvaloriza y me humilla con sus palabras, no lo recibiré. Son regalos que no quiero. Que se los quede esa persona. Yo no los acepto.

Pido a Dios que me ayude a no aceptar esos regalos. Pido a Dios que me proteja y me guarde de situaciones de violencia verbal. Que sepa no recibir esa negatividad, esa ira, enojo de otra persona. Y seguir en paz.

…. La rosa quiere amor….

Autora: Marilyn.