Castidad

¿QUÉ SIGNIFICA?

Desde el punto de vista religioso, la castidad es la virtud que gobierna y modera el deseo del placer sexual según los principios de la fe y la razón. No es una negación de la sexualidad sino es fruto del Espíritu Santo que consiste en el dominio de sí mismo, en la capacidad de orientar el instinto sexual hacia causas más morales ligadas al crecimiento espiritual de la persona.

Según la moral cristiana la castidad eleva el amor en la vida consagrada a Dios.

 

¿PARA QUIEN ES?

El voto de castidad es obligatorio para los miembros de órdenes religiosas tanto masculinas como femeninas.

En el cristianismo las personas solteras y  las parejas de novios deben practicar la castidad, en este caso, la abstinencia sexual.

 

¿CÓMO LO HAGO?

El hombre y la mujer necesitan de la gracia de Dios para poder realizar esta virtud, obtenida por medio de los sacramentos y la oración.

La fuerza radica en el amor verdadero, el amor a Dios, a la familia, al novio, a la novia, entonces los demás placeres impuros pierden todo valor. Es en este amor auténtico, y no en las falsificaciones del amor, donde se halla la verdadera felicidad.

 

¿QUE DICEN LOS QUE NO SABEN?

¡Eso es imposible! ¡Hoy por hoy la pureza es imposible! Hace daño, psicológicamente te estresa.

Sin embargo, hay muchos chicos y chicas jóvenes que eligieron el camino de la pureza, y son de lo más normales, sin complejos, sin tensiones. Claro, no son ingenuos. Saben que tienen que luchar día a día para mantener esa promesa que han echo.

 

¿ QUÉ ES LO QUE ESTÁ EN CONTRA DE LA CASTIDAD ?

La lujuria (placer sexual desordenado, buscado por sí mismo). La masturbación (se considera un acto antinatural y egoísta). La fornicación (relaciones sexuales fuera del matrimonio). La pornografía (según la moral cristiana desnaturaliza la finalidad del acto sexual). La prostitución. La violación. Y otras manifestaciones de sexualidad desordenada.

 

¿HAY UN EJEMPLO DE UNA PERSONA QUE PUDO CAMBIAR?

Si, San Agustín. Era un jóven,  que se dejaba llevar por las pasiones humanas y mundanas, y seguía abiertamente los impulsos de su espíritu sensual y mujeriego. Pero buscó fuerza a Dios, se entregó a El y pudo lograrlo. Todos nosotros estamos llamados a la santidad, no es sólo para personas extraordinarias… ya ven el caso de San Agustín…

Y como dice en su libro  “Confesiones”…

“Señor, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”

(Fuente: Wikipedia y página web catholic.net)

Sexualidad

LA ACTUALIDAD

Actualmente, los jóvenes no quieren esforzarse por mantener la pureza. Al contrario, se ven cada vez más embarazos adolescentes, enfermedades de transmisión sexual. Se suma la falta de información en el tema, que los hacen caer en situaciones que no pueden manejar.

Hoy en día, el tema “sexualidad” no se habla, cuando se debería hablar, en las casas, en la escuela, con mayores instruidos y de corazón noble,,, porque se esa forma los jóvenes estarían informados, acompañados y tendrían herramientas para enfrentarse a futuras situaciones. Creo que hace falta más comunicación en este tema y desde una óptica cristiana o de un punto de vista religioso, donde el centro sea Dios.

TENTACIONES

En estos momentos, estamos llenos de tentaciones y es muy difícil para los jóvenes luchar contra ellas. Por ejemplo, programas de televisión en donde a toda hora se muestran escenas sexuales y se exhiben cuerpos como objetos de deseo. Carteles publicitarios gigantes en la vía pública con imágenes de modelos en ropa interior, semi desnudos.  Acceso ilimitado y gratuito a Internet, dónde fácilmente se encuentran videos pornográficos o textos eróticos. Páginas web impuras.

¿CÓMO PUEDO HACER PARA NO CAER?

Creo que realmente hay que esforzarse mucho para no caer en tentación, buscando apoyo en la oración, en Dios. Buscando leer artículos espirituales, textos que enriquezcan nuestra mente y espíritu. Usando la computadora para actividades puras, bondadosas. Reduciendo el tiempo en la computadora o usarla para algo sano, sin caer en tentación de ir a páginas web impuras. Escuchando música que no incite a éste tema. No viendo programas de televisión en dónde hablen o muestren situaciones de índole sexual. Cuidando con quienes estamos, amistades sanas. Poniendo límites a nuestra pareja en caso de noviazgo cristiano. Evitando situaciones de tentación y cuando ya hemos caído en ellas, huir rápidamente!. Cuidar lo que vemos, lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Que sea todo para la gloria de Dios.

….El esfuerzo es grande pero la recompensa es aún mayor…

Autora: Marilyn

Sexualidad (citas bíblicas)

CITAS BIBLICAS

“Todo me está permitido, pero no todo me conviene.””…el cuerpo no es para el sexo, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo”.

“…ustedes saben muy bien que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella. La Escritura dice: Los dos serán una sola carne. En cambio, el que se une al Señor se hace un solo espíritu con él.”

“Huyan de las relaciones sexuales prohibidas. Cualquier otro pecado que alguien cometa queda fuera de su cuerpo, pero el que tiene relaciones sexuales peca contra su propio cuerpo. ¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes? Ya no se pretenecen a sí mismos. ….procuren pues que sus cuerpos sirvan a la gloria de Dios.” (1 Cor, 12-20)

“Y ya que son santos, no se hable de inmoralidad sexual, de codicia o de cualquier cosa fea; ni siquiera se las nombre entre ustedes” (Ef 5,3)

EXPLICACIÓN  (copia de la explicación en letra chica de La Biblia)

En la unión sexual, dice Pablo, uno entrega su cuerpo, su misma persona. Por ésta razón, los que pertenecen a Cristo no pueden darse a una prostituta. Pablo recuerda los mandamientos en materia sexual. Para él, lo que obliga al cristiano a controlar e incluso a frenar muy fuertemente el ejercicio de la sexualidad, es una vida que responde a un llamado de Dios, más que obedecer a las solicitudes de la naturaleza.

Desde hace siglos, por necesidad, la sexualidad fue vista en primer lugar como el medio para procrear; a partir de ahí se buscó cuál era la ley natural que ordena el sexo, el placer y la procreación. Pero en la actualidad la unión no es en primer lugar para procrear.

La conducta sexual de un cristiano obedece, en primer lugar, a una lógica de fe en Dios.  La elección de la virginidad tiene valor aunque sea muy extraña para el mundo, como lo es también la pobreza voluntaria. Lo que impera no es el sexo sino el amor.