¡Ayudemos a difundir La Palabra de Dios!

(Fuente: Libro “Confesiones de San Agustín de Hipona”)

Imitemos a San Agustín, que gran parte de su preocupación pastoral estuvo dirigida a combatir los errores doctrinales que viciaban la esencia del mensaje evangélico y ponían en peligro la fe de la gente.

“La fe no requiere una justificación exterior a ella misma. Por eso, proclama el lema: CREO PARA ENTENDER. Es una decisión fundamental en el proceso de búsqueda del sentido de la propia vida.”

“Más le vale encontrarte sin haber resuelto tus enigmas, que resolverlos y no encontrarte”

¿Cómo podría creer en Ti si nadie te predica? Si lo buscan lo habrán de encontrar”

“¡Ay de aquellos que callan de ti! Porque tienen el don de la palabra y se han vuelto mudos”

“¿Cómo dejamos que los que nada saben se encamine y sonsigan el Cielo por la fuerza, mientras nosotros, con toda nuestra ciencia, languidecemos atrás, cobardes e insensibles, empantanados en nuestros pecados?”

Jóven enseñando a un grupo de personas

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San Agustín era un jóven que se dejaba llevar por las pasiones, era mujeriego y seductor. Pero luego se dió cuenta que sentía un vacío en su corazón que ningún amorío con mujeres lo podía llenar. Se dío cuenta que necesitaba el Amor de Dios.

Gran parte de su preocupación pastoral fue combatir los errores doctrinales que hacían que la gente dudara de la fe.

Invito a que sigamos el ejemplo de San Agustín, nosotros también hemos sido tocados por Dios, y llenos de su sabiduría. Compartamos con otras personas nuestros conocimientos y nuestra fe, para que otros que se sientan perdidos, tristes y desanimados puedan también encontrar la plena felicidad y sentido de la vida, que sólo Dios la puede dar. No dejemos que los jóvenes se confundan, difundamos la verdadera Palabra del Señor.

El lema de San Agustín es “CREO PARA ENTENDER”. La fe no requiere una justificación externa. No permitamos que nos agoten pidiéndonos explicaciones lógicas e intelectuales de nuestra fe. Primero creemos, luego entendemos.

¿Cómo lo van a conocer a Dios si nadie lo predica? ¡Hagámoslo nosotros!, cómo podamos, con los medios que disponemos. Si no lo hacemos nosotros nadie más lo hará. O enseñarán sobre la fe personas que no están muy preparadas, en cambio, nosotros por miedo o verguenza no lo hacemos… ¡Anímense por favor! ¡Los jóvenes nos necesitan para conocer a Dios!

No nos sintamos solos, formamos parte de la gran familia de la Iglesia, de la gran familia de la comunidad cristiana.

Hay muchos jóvenes que tienen urgencia en encontrar a Dios, de encontrar el sentido de sus vidas, ¡hay muchos jóvenes que hasta piensan en el suicidio! Si lo conocieran a Dios esa idea se les iría ese pensamiento, porque sentirían el profundo amor de Dios hacia ellos, y se sentirían útiles para El, sabrían que son valiosos instrumentos para hacer una civilización de amor.

Autora: Marilyn

¡Anímense jóvenes! ¡Hablen de Dios!

¡Prediquemos juntos la Palabra del Señor!


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Ánimo jóvenes! la Iglesia cuenta con nosotros!

(Fuente: Parte del Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la  Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, agosto de 2011)   



“Hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: <Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe> (Col 2,7)”

“Desear algo más que la cotidianidad regular de un empleo seguro y sentir el anhelo de lo que es realmente grande forma parte del ser joven. ¿Se trata sólo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito. Cualquier otra cosa es insuficiente. San Agustín tenía razón: nuestro corazón está inquieto, hasta que no descansa en Ti.”

“Los invito a intensificar su camino de fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Ustedes son el futuro de la sociedad y de la Iglesia”

“Existe un momento en la juventud en que cada uno se pregunta: ¿qué sentido tiene mi vida, qué finalidad, qué rumbo debo darle? Es una frase fundamental que puede turbar el ánimo, a veces, durante mucho tiempo. Se piensa cuál será nuestro trabajo, las relaciones sociales que hay que establecer, qué afectos hay que desarrollar… Si, el Señor me quiere, por ello me dará fuerza. Escuchándolo, estando con El, llego a ser yo mismo. No cuenta la realización de mis propios deseos, sino su voluntad. Así, la vida se vuelve auténtica.”

“Por eso, también yo, como Sucesor del ápostol Pedro, deseo confirmarlos en la fe”

“Mediante el Bautismo, somos miembros de esta gran familia, y es la fe profesada por la Iglesia la que asegura nuestra fe personal. <Cada creyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe de otros> (Catecismo de la Iglesia Católica, 166). Agradezcamos siempre al Señor el don de la Iglesia; ella nos hace progresar con seguridad en la fe, que nos da la verdadera vida”

“En la fe se encuentra la fuerza para vencer las propias debilidades y superar toda adversidad”

“Cristo no es un bien sólo para nosotros mismos, sino que es el bien más precioso que tenemos que compartir con los demás. En la era de la globalización, sean testigos de la esperanza cristiana en el mundo entero: son muchos los que desean recibir esta esperanza.”

“También ustedes, si creen, si saben vivir y dar testimonio de nuestra fe, serán un instrumento que ayudará a otros jóvenes como ustedes a econtrar el sentido y la alegría de la vida, que nace del encuentro con Cristo.”

“La elección de creer en Cristo y de seguirlo no es fácil. Se ve obstaculizada por nuestras infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles. No se desanimen, busquen más bien el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de la Iglesia”

“Queridos jóvenes, la Iglesia cuenta con ustedes”