Renovación Carismática Católica


Es un auténtico movimiento del Espíritu Santo en nuestra época.

RECONOCIMIENTO ECLESIÁSTICO
LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA HA SIDO RECONOCIDA COMO UN MOVIMIENTO DENTRO DE LA IGLESIA CATÓLICA POR DOS PAPAS: PABLO VI Y JUAN PABLO II.
El Papa Juan Pablo II en 1979 dijo “Yo estoy convencido de que este movimiento es un componente muy importante en la total renovación de la Iglesia.”

Es la experiencia generalizada de la presencia del Espíritu Santo entre los católicos, así como la manifestación de carismas extraordinarios como el de profecía, hablar en lenguas y las sanaciones, aparte de otros de evidente santidad, los que han caracterizado la Renovación Carismática.

 

CARISMAS (Gracias Carismáticas)

Un carisma es simplemente “una gracia dada libremente por Dios para edificar su Iglesia” en oposición a las gracias dadas para santificar al individuo.
Todos estos carismas auténticos por ello están al servicio del Cuerpo de Cristo, la Iglesia (1 Co 12,14). Como dones del Espíritu Santo, son gracias sobrenaturales mas allá del esfuerzo humano y de la naturaleza humana, algunos pueden fundamentarse en los talentos naturales del receptor (Ej. la enseñanza).

Lo que el Nuevo Testamento nos dice sobre los carismas -los cuales eran vistos como signos visibles de la venida el Espíritu Santo- no es solamente historia antigua, terminada y concluida, sino que se convierte de nuevo en algo de actualidad.
El Segundo Concilio Vaticano afirma la legitimidad de los carismas, ambos ordinarios y extraordinarios.
San Pablo da una lista de los dones en 1 Co 12. Incluye carismas ordinarios como enseñanzas y administración, así como extraordinarios como sanación, milagros y hablar en lenguas. Estas cosas por sí mismas no hacen más santa a la persona, sino que le permiten servir a otros. Finalmente la autenticidad de los carismas debe ser discernido. Es decir, Los encargados de la Iglesia deben juzgar la autenticidad y el uso propio de estos dones.

Lo que hemos visto en nuestro tiempo es la aparición en la Renovación Carismática, de un aparente derramamiento de los carismas extraordinarios.

Esto no significa que uno tiene que ser carismático, que los carismáticos son mejores católicos, ni que todos los supuestos carismas son auténticos.
Pero, como ha hecho notar el Concilio, la Iglesia debe respetar las obras de Dios, discerniendo los auténticos de los que no lo son.
Como el carisma no le da a la persona ninguna infalibilidad ni santidad especial, dada la característica especial de dichos dones, es especialmente necesario, para los individuos que los tienen, guardar la pureza de su fe y ser menos orgullosos

El místico y doctor de la Iglesia San Juan de la Cruz, nos advierte de no buscar estos fenómenos extraordinarios.

En la fe católica, la figura de la paloma representa al Espíritu Santo.

EXAGERACIÓN DE LOS CARISMAS
San Pablo en Corintos demuestra que desde muy temprano enla Iglesia, estos carismas son susceptibles a la exageración. Nos advierten de este peligro.
El discernimiento de la acción del Espíritu Santo es una necesidad constante dentro de la Iglesia y dentro de la Renovación Carismática. La autenticidad de los carismas debe ser discernido. Es decir, Los encargados de la Iglesia deben juzgar la autenticidad y el uso propio de estos dones.

 

DISCERNIMIENTO DE CARISMAS
Podemos llamar a esto la prueba doctrinal de los frutos.
La actividad del Espíritu Santo (incluídos los no católicos) debe necesariamente tender hacia la verdad Católica y la unidad (doctrina y práctica.

Los carismas son dados para la edificación de la Iglesia, no hay ninguna conexión necesaria con la santidad personal. Santos, pecadores y hasta no creyentes han manifestado estos dones.

Así que el estado moral del receptor (bueno o malo) no indica por sí mismo un verdadero o falso carisma. Estando bajo la coacción del Espíritu de Dios, no obstante el verdadero carismático no podría decir ni hacer nada contrario al Espíritu.

Los sacerdotes y laicos asociados con la Renovación deben ser los más adecuados para discernir cada caso por sí mismos, de acuerdo al criterio teológico de la Iglesia y a la prudencia. Y así definir su origen (humano o divino.

La pregunta básica hecha en oración debe ser “¿es éste evento particular un ejemplo creíble de la acción del Espíritu de Dios?

 

(Fuente: página web EWTN. Red Católica Mundial)
(Resumen de Texto Tradudido por Colin B. Donovan, STL )

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: