VIDEO: ¿Por qué ser Carmelita Descalza?

Dedicado a Marisol, Carmelita Descalza.

Hermana de clausura con votos de pobreza, castidad y silencio.

Ella reza especialmente por mi todos los días de su vida desde hace más de 20 años, desde el momento en que tomó los votos de Carmelita Descalza.

Marisol, muy amiga de mi mamá, desde niñas.
Entró al Convento siendo muy joven.

Mi mamá le prometió que cuando tenga una hija le iba a avisar, y desde ese momento Marisol tendría una hija espiritual.

Como es religiosa de clausura no puede ver a personas de afuera, pero la Superiora hizo una excepción cuando yo nací y permitió que la vea a mi mamá para darle la buena noticia de mi nacimiento! También está al tanto de cada acontecimiento importante mio.

Desde entonces, reza especialmente por mi todos los días.

Gracias Hermana Marisol! Yo también la tengo presente en mis oraciones. Unidas en la oración.

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VIDEO: ¿Por qué son monjas?

 

 
 
13 de febrero, 2011.
En la actualidad hay casi 800.000 religiosos y religiosas en todo el mundo. Son personas que un día decidieron abandonarlo todo por Dios. Pero cada una de ellas se ha sentido atraída por motivos diferentes.

 

Los religiosos y religiosas añaden a los preceptos comunes para todos los católicos los tres consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia con votos perpetuos o temporales. Su día a día es un reflejo de eso mismo.

 

Los religiosos viven su vida consagrada dentro de la Iglesia católica a través de Institutos religiosos que pueden ser de dos tipos: Órdenes, si emiten votos perpetuos o Congregaciones, si sus votos son temporales.

 

Viven su vocación en una comunidad donde encuentran la ayuda necesaria para desarrollar y crecer como personas que se han consagrado a Dios.

 

Los religiosos muestran un modo especial de entregarse a Dios y ayudan a la gente a encontrarse con Él en su día a día.

 

“Ciertamente eso es fruto de un encuentro a fondo con la persona de Jesús que te seduce en una de sus facetas, y por eso eres capaz de gastar la vida y jugártela” “La vida religiosa es como un mosaico de las distintas facetas de la personalidad de Jesús: atendió a niños, a ancianos; habló de misericordia de caridad, de justicia. Y cada congregación en su carisma enfatiza una de esas dimensiones de Jesús”.

(Hermana María Luisa García, Consejera general, Religiosas de María Inmaculada)

Ser un elegido de Dios

Isaias 42, 1-9

” He aquí a mi siervo a quien yo sostengo,

mi elegido, al que escogí con gusto.

He puesto mi Espíritu sobre él,

y hará que la justicia llegue a las naciones.”

“Yo Yavé, te he llamado para cumplir mi justicia,

te he formado y tomado de la mano,

te he destinado para que unas a mi pueblo

y seas luz para todas las naciones.

Para abrir los ojos a los ciegos,

para sacar a los presos de la cárcel,

y del calabozo a los que yacen en la oscuridad.”

 

“Dios no elige personas capacitadas, Él capacita a los elegidos.”

 

Nosotros también nos podemos sentir elegidos por Dios, llamados a unir al pueblo, ser luz para las personas, lo que significa proclamar Su Palabra, ser fiel siervo de El para que haga de nuestras vidas Su Voluntad. Abrir los ojos a los ciegos, lo que significa, ayudar a que Dios entre en el entendimiento de las personas que no comprenden  porque se quedan en un plano racional y lógico, pero la fe es “creer para entender” como decía San Agustín.  Sacar a los presos de la cárcel y del calabozo a los que yacen en la oscuridad, lo que significa, ayudar a las personas que de verdad quieren vivir en el camino de la luz, a que puedan liberarse de la oscuridad y aislamiento producto del pecado. Con la gracia de Dios serán libres, y nosotros podemos ser Su Instrumento para la gloria de Dios, podemos ser muy útiles, ser Sus Manos, ser Sus oídos, ser sus Ojos, y vivir en este mundo para El, por El, en El, cumpliendo nuestra misión.

Autora: Marilyn

“No temas, yo estoy contigo”

Isaias 43, 1-5 “En medio de las llamas no te quemarás”

“Y ahora, asi te habla Yavé, que te ha creado Jacob, o que te ha formado, Israel.

No temas, porque yo te he rescatado; te he llamado por tu nombre, tú eres mío.

Si atraviesas el río, yo estaré contigo y no te arrastrará la corriente.

Si pasas por medio de las llamas, no te quemarás, ni siquiera te chamuscarás.

Pues yo soy Yavé, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador.

Para rescatarte, entregaría a Egipto, Etiopía y Saba, en lugar tuyo.

Porque tú vales mucho a mis ojos, yo doy a cambio tuyo vidas humanas; por ti entregaría pueblos,

porque te amo y eres importante para mi.

No temas, pues, ya que yo estoy contigo.

Háganse fuertes

“Fortalézcanse en el Señor con su energía y su fuerza.

Lleven con ustedes todas las armas de Dios para que puedan resistir las maniobras del diablo.

Pues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas, sino a poderes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas malas del mundo de arriba.

Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse firmes valiéndose de todas sus armas.

Tomen la verdad como cinturón y

la justicia como coraza;

tengan buen calzado, estando listos para propagar el Evangelio de la paz.

Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio.

Por último, usen el casco de la salvación y

la espada del Espíritu, o sea, la Palabra de Dios.

Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca…

Que la gracia esté con todos aquellos que aman a Cristo Jesús, nuestro Señor, con amor auténtico.”

(Ef 6, 10-23)

Vistamos la armadura del Señor:

  • Cinturón: la verdad
  • Coraza: la justicia
  • Calzado: para propagar el Evangelio
  • Escudo: la fe
  • Casco: la salvación
  • Espada: la Palabra de Dios

Pablo nos dice que oremos con perseverancia en tiempos de angustia y opresión, pues el diablo aprovecha esta debilidad y se infiltra en nuestra vida y en nuestra mente.

Nos enseña que contra el mal sólo son eficaces las armas que nos dejó Cristo y las compara con una armadura. Entonces,  luchemos contra el demonio! No nos demos por rendidos! él no nos va a poder vencer! Porque Dios y Maria junto a un ejército de ángeles nos acompaña, y el Bien es mucho más poderoso que el Mal.

Nótese que la espada es la Palabra de Dios, porque en ella Dios nos habla y nos enseña, además nos enseña a combatir el mal, como en ésta cita.

El escudo es la fe, sin ella no estamos protegidos, la fe nos da sustento, nos da protección, no dudemos jamás de lo que se nos ha sido enseñado, de lo que creemos, de lo que sabemos por experiencia del Amor de Dios. El diablo querrá confundirnos, meter en nuestras mentes pensamientos oscuros, nublar nuestra fe, cegarnos al amor de Dios. No lo hagamos, permanezcamos firmes y arraigados en la fe.

Pero sobre todo, pidamos con insistencia que Dios nos dé discernimiento, para saber si nos estamos enfrentándo con fuerzas malignas. Y si ese es el caso, pidamos con mucha fe y perseverancia, sin desanimarnos jamás, que Dios nos haga pasar por la lucha a modo de fortalecernos, así como el oro pasa por el fuego para ser probados. Así como el herrero sabe cuándo el oro ya no resiste más el fuego y lo saca inmediatamente de las llamas, así también Dios sabe hasta dónde soportamos y El nos acompaña y si nos deja por un tiempo enfrentarnos con el Mal, si es por Su Voluntad, es para salir fortalecidos y renovados, más fuertes y firmes en la fe.

Pidamos ante todo discernimiento de Dios. Que nos de entendimiento.

“No temas, pues, ya que yo estoy contigo” (Is 43, 5)

Autora: Marilyn