Recomenzar siempre…

Te has puesto a observar la actitud de los pájaros ante las adversidades?

Se pasan, días y días, haciendo su nido, trayendo materiales, incluso desde largas distancias.

Cuando lo terminan y están prontos para poner los huevos, las inclemencias del tiempo, la obra del ser humano o de algún animal tira al suelo lo que con tanto esfuerzo se logró…

¿Qué hace el pájaro? ¿Se ahuyenta, se paraliza, abandona la tarea?

De ninguna manera. Vuelve a comenzar, una y otra vez, hasta que, en el nido, aparecen los primeros huevos.

A veces, antes de que nazcan los pichones, algún animal, una tormenta, etc, destruye de nuevo el nido, pero, esta vez, con su precioso contenido…

Duele recomenzar… Pero, aun así, el pájaro jamás enmudece ni retrocede, sigue cantando y construyendo, construyendo y cantando…

Podemos aprender de la naturaleza. Por más que te golpee la vida, no te entregues, di una oración, pon tu esperanza al frente y arremete. No te paralices, sigue adelante.

No importa en qué momento de la vida te cansaste. Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar.

Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y, lo más importante, es creer en uno mismo.

Y creer que dentro de ti habita Dios, y Él te guiará.

Confía en la vida, confía en ti. Confía en Dios.

Autora: Marilyn. Fuente: Libro “Madurando nuestros apegos”

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Respeto a las personas…

Hay millones de personas en el mundo. Hay varias religiones también.

Nosotros creemos firmemente que la única y verdadera religión es el catolisismo. Pero no por eso vamos a despreciar a las personas con otras creencias. Las respetamos porque también son hijos de Dios.

Seguimos el ejemplo de Jesús: Él nunca obligó a nadie a seguirlo, sino que amablemente los invitaba. Los invitaba a seguirlo, respetaba su elección. Y continuaba junto a los que lo seguían o querían conocerlo.

Asi debemos actuar nosotros. Respetar, invitar al camino del catolicismo, pero si no quieren, no insistir y cuestionar sus creencias. No entrar en discusiones de palabras ni cuestionamientos sin fin. Como así nosotros no criticamos, no permitir que nos critiquen, retirarnos amablemente de esa conversación hostil, sin rencor ni sentimientos negativos. Seguir nuestro camino teniendo la misma seguridad en nuestras creencias como antes.

Dice San Pablo en Rom 14, 1-2 : “Sean comprensivos con el que no tiene segura su fe y dejen las discusiones que terminan en división.”

 

Autora: Marilyn