La vida es una oportunidad

“La vida es una oportunidad, aprovéchala” (Madre Teresa de Calcuta)

Realmente valoras y aprovechas las oportunidades que tienes en tu vida?

Damos por sentado que las cosas que tenemos son comunes, sin importancia. No valoramos el esfuerzo que hacen nuestros padres, amigos, conocidos, o quienes te acompañan en la vida. No valoramos el tener un hogar, una familia, amigos. No valoramos el poder estudiar, trabajar. Hay muchas cosas que no valoramos,,, y hay personas que serían inmensamente felices con tan sólo tener una de las cosas que tienes tú. Y tú todavía estas triste por cosas sin importancia…

 

Si cambiaras la mirada, de esas pequeñeces que te entristecen, si dirigieras tu atención a las oportunidades que te brinda la vida, serías más feliz.

 

Aprovécha esas oportunidades. Mira que algunas son como un tren, pasan una vez, y si las perdiste ya no vuelven... Esta atento, mira, porque quizás no las estás aprovechando bien…Tienes que poner esfuerzo de tu parte, en realmente aprovechar esos beneficios que tienes… Si no lo haces, luego te puedes arrepentir toda tu vida, porque en el futuro vas a pensar “uh, mira, podría haber hecho eso, que tenía tiempo, tenía la oportunidad, y ahora no puedo, ahora ya esa oportunidad pasó”…

 

Cada día puedes ver esas oportunidades en tu vida, presta atención, descúbrelas y aprovéchalas!

 

Autora: Marilyn

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¿Qué es la vida?

La vida es una oportunidad, aprovéchala.

La vida es belleza, admírala.

La vida es bienaventuranza, saboréala.

La vida es un sueño, hazlo realidad.

La vida es un desafío, enfréntalo.

La vida es un deber, cúmplelo.

La vida es un juego, juégalo.

La vida es un tesoro, cuídalo.

La vida es una riqueza, consérvala.

La vida es amor, gózalo.

La vida es un misterio, descúbrelo.

La vida es una promesa, realízala.

La vida es tristeza, supérala.

La vida es un himno, cántalo.

La vida es una lucha, acéptala.

La vida es una aventura, arriésgate.

La vida es felicidad, merécela.

La vida es vida, defiéndela.

(Madre Teresa de Calcuta)

Te recomiendo que tomes una reflexión por día, y la pongas en práctica. Por ejemplo, puede ser en orden, primero “la vida es una oprtunidad, aprovéchala”, y así sucesivamente. Tendrás algo en qué pensar en cada día, para dirigir tus energías en reflexionar sobre estas bonitas palabras.

Cómo hago para mejorar mi vida?

Cuando no nos va bien en algo, cuando nos sentimos trabados y no podemos hacer las cosas como queremos, cuando nuestro rendimiento baja, cuando somos perezosos para las tareas, cuando no ponemos nuestro máximo esfuerzo, cuando no valoramos las oportunidades y beneficios que tenemos…. cuando hacemos todo eso, estamos viviendo mal, estamos transitando nuestra vida de una manera equivocada, por el camino fácil no se llega, hay que esforzarse…. hacer las cosas aunque no tengamos ganas…cumplir nuestras responsabilidades.

Mi reflexión sobre ésta imagen:

La vida es como un árbol, tus acciones aunque sean pequeñas son las raíces. Si son acciones irresponsables y apresuradas, o son acciones de pecado, el árbol de tu vida va a estar seco. Si en cambio las raíces de tu vida son acciones nobles, buenas, responsables, tu vida será como un árbol lleno de frutos.

El reflejo en el agua representa lo que damos a ver al mundo de nuestra vida:

Mitad derecha de la imagen: en el reflejo, en lo que damos a ver a los demás, nos mostramos felices y todo bien (árbol verde y con frutos), cuando en realidad nuestra vida está oscura, sin rumbo o vivida de forma irresponsable (árbol seco). Mitad izquierda de la imagen: Nuestra vida esté relativamente bien, pero con muchas cosas a mejorar todavía (árbol anaranjado, es decir, en transición), pero nosotros nos mostramos aún mejor (árbol verde), falseando la verdadera situación, máscaras de la felicidad….

¿CÓMO HAGO?

  • Primero es tomar conciencia de lo mal que estás viviendo. Y pedirle fuerza a Dios, cuando tú no puedes, Él te da su fuerza y energía.
  • Segundo es proponerte cambiar.
  • Tercero es ponerse en acción! Comenzar con cosas simples, pequeñas, como levantarse temprano. Cuando cumplas esa meta, sigue con otra. Por ejemplo, caminar un poco a modo de ejercicio. Luego sigues con otra meta, como ser organizado en los horarios de la alimentación. Otra meta puede ser hablar un momento por teléfono o personalmente con alguien que queremos pero no le estuvimos prestando tanta atención últimamente. No sabes si es la última oportunidad para hablar con ella o con él…

 

¿CÓMO EMPIEZO?

Empezar con metas sencillas, diarias, luego se irán agrandando esas metas y aspiramos a cosas mayores. Pero si no hacemos lo pequeño, cómo haremos lo grande? Si no podemos lidiar con pequeñeces, como lo haremos con cosas más importantes?

 

 

¿LOS PEQUEÑOS HÁBITOS CUENTAN?

Los cambios se hacen de la acumulación de pequeños hábitos. Leí en un artículo que cuando nosotros comenzamos a hacer algo mal, o algo que es un pecado (algo contrario a lo que Dios nos dice que debemos hacer, algo que tu conciencia te avisa que está mal hacer), cuando empezamos a hacerlo decimos “es una cosa chiquita sin importancia, quién me ve?, no pasa nada…” pero no es así, primero que Dios nos ve, porque Él mira todo, todo el tiempo, a todo lugar, o sea, que en primer lugar le fallamos a Él. Y segundo al empezar con ese habito que parece pequeño y sin importancia, seguimos haciéndolo, y seguimos, y seguimos, cada vez más, hasta que nos encontramos en una situación en la que el mal hábito nos tiene dominados, y no podemos salir, y nos perturba, y nos hace caer una y otra vez y entonces nuestra vida empieza a cambiar para mal…. es ahí donde te das cuenta que ninguna acción que hagamos por más chiquita que sea carece de importancia, porque van a determinar tu vida, es así:

 

planta un pensamiento, cosecha un hábito.

planta un hábito, cosecha una acción.

planta una acción, cosecha un destino.

Autora: Marilyn