No se inquieten por cómo vivirán

Jesús dijo a sus discípulos:

“No se atromenten por su vida con cuestiones de alimentos, ni por su cuerpo con cuestiones de ropa. Miren que la vida es más que el alimento y el cuerpo es más que el vestido.”

“Aprendan de los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen bodegas ni graneros y, sin embargo, Dios los alimenta. ¡Y ustedes valen mucho más que las aves”

“Aprendan de los lirios del campo: no hilan ni tejen, pero yo es digo que ni Salomón, con todo su lujo, se pudo vestir como uno de ellos. Y si Dios da tan lindo vestido a la hierba del campo, que hoy está y mañana se echará al fuego, ¿qué no hará por ustedes, gente de poca fe?”

“No estén pendientes de lo que comerán o beberán: ¡no se atormenten! Estas cosas tras las cuales corren todas las naciones del mundo, pero el Padre de ustedes sabe que ustedes las necesitan. Busquen más bien el Reino, y se les darán también esas cosas”

Lc 12, 22-3


 

Es decir, ¡no se preocupen por cosas como la ropa, el alimento o el cuerpo!. No estén diciendo preocupados, quizás por falta de dinero:  ¿qué comeremos? ¿que ropa nos pondremos?.

Este pasaje bíblico nos enseña a confiar en la providencia de Dios. Nos invita a contemplar a las aves del cielo, si ellas no cosechan ni siembran y aún así todos los días tienen comida para alimentarse y refugio para pasar la noche. ¿Cuánto más nos dará el Padre Celestial a nosotros? ¿Acaso nosotros no valemos más que las aves? Por supuesto que sí, somos los hijos de Dios, y Él como Padre sabe las cosas que necesitamos, por supuesto que nos ayudará. No seamos gente de poca fe…

En cuanto a la ropa, no estemos preocupados diciendo ¿con qué vestiremos el día de hoy? ¿qué nos pondremos en ese día especial? . Fíjate en las rosas y las bellas flores del campo, ni el rey Salomón con todo su lujo pudo vestirse así, con tanta belleza y esplendor. Entonces si Dios viste de esa forma a las flores y los paisajes del mundo, cuánto más nos dará a nosotros, sus hijos. Él sabe lo que necesitamos. Si nuestro padre terrenal nos da ropa para vestirnos, ¿crees que Dios Padre no se ocupará de ti también? ¡ Por supuesto que lo hará!

Confiemos plenamente en Dios, Él se encargará de nosotros. Ésto no significa despreocuparnos totalmente por nuestro bienestar, por comprar alimentos o ropa para vestirnos. Nosotros somos responsables de nuestra vida. Pero hay veces en las que nuestro esfuerzo no alcanza, quizás por falta de dinero, o por situaciones ajenas a nosotros que por más que nos preocupemos o nos esforcemos no podemos resolver.

En esos momentos tienes que confiar aún más en tu Padre Celestial y en una oración con toda confianza decirle: ¡Yo creo en Ti Padre Celestial! ¡Confío en que me darás lo que necesito cuando lo necesite! ¿Tú me atenderás, nada me faltará si estoy en tu presencia! Porque Tú me amas, porque soy tu hija/o  preciada/o…. Y por adelantado te agradezco porque yo confío plenamente en Ti… Gracias Señor…

Busquemos las cosas del Reino Celestial: la bondad, el amor, la perseverancia en el bien, la solidaridad, la generosidad, la paciencia y la responsabilidad… Cumpliendo los mandamientos de Dios y actuando en la vida de forma digna de hija/o de Dios. Busquemos esas cosas y por añadidura Dios nos dará las otras cosas terrenales también (ropa, alimento, etc). Confía en Dios Padre. Ten fe.

Autora: Marilyn.