Qué significa Dios para mi

 

El sentido de mi vida está totalmente edificado en Dios, y las siguientes citas expresan fielmente mi sentimiento hacia Dios Amor.

Las encontré orando con la Biblia, que es la Palabra de Dios, palabra llena de vitalidad para poner en práctica en nuestra vida. No es mera teoría para pensar con la razón y la lógica, es Dios vivo entre nosotros, anímate a conocerlo, anímate a conocer su gran amor por ti.

 

Los invito a meditar las siguientes citas y asi poder contemplar Su Amor:

 

  • “El Señor es mi pastor; nada me falta, en verdes pastos él me hace reposar” (Salmo 23, 1-2)

 

  • “no temo ningún mal, porque tú estás conmigo, con tu vara y tu bastón, y al verlas voy sin miedo” (Sal 23,4)

 

  • “Yo te amo, Señor, mi fuerza. El Señor es mi roca y mi fortaleza, es mi libertador y es mi Dios, es la roca que me da seguridad; es mi escudo y me da la victoria” (Sal 18, 2-3)

 

 

  • “Cuando estoy en mi cama pienso en ti, y durante la noche en ti medito, pues tú fuiste un refugio para mi y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma se estrecha a ti con fuerte abrazo y tu diestra me toma de la mano” (Sal 64, 7-9)

 

  • “Confíen siempre en él, abran su corazón delante de él, Dios es nuestro refugio” (Sal 62,9)

 

 

Cómo evitar lo superficial…

 

Nosotros, los jóvenes, fácilmente damos importancia a lo visual, a cómo se ven las personas exteriormente, las modas, ropa, calzados, accesorios…

Cuando tenemos  dinero vamos a los negocios  y lo gastamos rápidamente.

Pensamos en qué es lo que nos va a quedar bien, con qué podemos llamar más la atención y poder caer mejor a las personas.

Todo eso nos va alejanando cada vez más de Dios, y nos hace perder la oportunidad de seguir siendo sus testigos. Y así vamos perdiendo la gracia de poder irradiar Su amor a quienes estén dispuestos a aceptarlo.

CONSEJOS PARA PONER EN PRÁCTICA:

  • Centrar nuestra atención en lo que es importante: Dios y la vida.
  • Comprar las cosas que necesitamos, principalmente por su utilidad, y no solamente por la moda. (Ropa, calzado, etc)
  •  Ser cuidadosos con el uso del dinero. No derrocharlo.
  • Ser moderados en la cantidad de objetos de adornos  (Tantas cosas nos hacen esclavos de las cosas materiales)
  • Cultivar la gracia de la humildad. También en el comportamiento: evitar la soberbia, el orgullo y la actitud de superioridad.
  • En reuniones o eventos con jóvenes evitar dejarnos arrastrar por comportamientos ajenos a la pureza de corazón.
  • Cuando deseamos tener un auto, que sea principalmente por su utilidad y no por el hecho de presumir el auto de última moda.

 

Entonces, recordemos que sólo somos los admisitradores de los bienes que tenemos. El único dueño es nuestro Padre Celestial. Seamos prudentes, moderados y felices con lo que tenemos.

Valoremos y seamos alegres, demos gracias a Dios.

 

Autora: Marilyn (inspirado en la predica del P. Darío Bencosme de Puerto Rico)

Dejarme amar

 

Fuente: Libro “Dejarme amar”, Seminario de vida.

Lo primero es descubrir el amor del Señor, dejarse querer por él, para poder transmitir ese amor a los demás. El secreto del amor es descubrir que él me amó primero, que él siempre me gana, que antes que yo haga algo bueno él ya me amó. (1Jn 4, 19; Jn 15, 16).

 

A pesar de todas nuestras imperfecciones, hablemos con él, dejémonos amar. Imaginemos su mirada que nos mira con serenidad, con comprensión, con paciencia, y dejemos que él mire con amor nuestra vida.

 

Él me ama como soy, sin condiciones. Él me quiere y me busca siempre. Pero como todo el que ama en serio, él quiere algo más para mí, y quiere que yo sea mejor. Y él sabe mejor que yo qué es lo mejor para mí. Cuántas veces creí que iba a encontrar la felicidad en una cosa o en una persona, y con los años me di cuenta que eso me hizo mal, que eso no me hizo feliz. Sólo Dios sabe qué es lo mejor para mi vida y para mi corazón.

 

Hay amores en mi vida que me esclavizan; hay personas que quieren dominarme, obligarme a amarlos, absorberme. El amor de Dios, en cambio, me deja libre, y no penetra en mi vida si yo no lo acepto de verdad. Permite que lo rechace, que haga todo lo que a él le desagrada, y hasta permite que yo haga daño a los demás que también son sus hijos. Dios me ha buscado toda mi vida, pero nunca me obligó a algo, y hasta está dispuesto a perdonarme todo si acepto su amor.

 

Y como yo necesito que Dios me ame con un corazón humano como el mío, y que me mire con ojos como los míos, en esos momentos acudo a Jesús, mi Buen Pastor. Podemos penetrar en ese corazón humano y divino y encontrar allí toda la alegría, toda la paz, todo consuelo que necesitamos. Imaginemos cómo él se  acerca a nosotros y dejémos que nos abrace y nos dé su ternura de amigo y de verdadero hermano.

 

Por eso, si a veces creo que no sirvo para nada, tengo que recordar que no es así, que sirvo para ser amado por Dios; y eso es lo más importante que puedo hacer en esta vida: dejarme querer por él, que para eso me creó.

 

 

Seamos verdaderos ejemplos de vida!

Consejos para vivir una vida juvenil, alegre, cristiana y a la vez ser verdaderos ejemplos de vida a seguir.

 

 

¿¿CÓMO LO PODEMOS HACER?? (Rom 12, 9-13)

* Que el amor sea sincero: Cuando amemos que sea de verdad, desde el corazón, que no sea falso, o por conveniencia.

 

* Aborrezacan el mal y procuren todo lo bueno: Evitemos juntarnos con jóvenes que andan por caminos oscuros e impuros, evitemos estar en sus conversaciones y participar en sus reuniones. Y en cambio, procuremos estar siempre en lugares puros y alegres, con gente buena y de bien.

 

* Que el amor fraterno sea verdadero cariño: Entre nuestros amigos, nuestros compañeros de estudio o trabajo, o con quienes te cruces en el camino de la vida. Demuestra el amor fraterno, el otro probablemente se sorprenderá y pensará que eres tú la fuente de ese amor o esa paz, pero en realidad es que Dios está en nosotros, y somos instrumentos de su amor y de su paz. No es mérito nuestro, es del Señor.

 

* Adelántense en el respeto mutuo: Ser respetuosos ante todo, con las personas que tratamos. Respetar su tiempo, su espacio, su forma de ser. Ser amables y atentos en el trato, tanto en palabras como en acciones.

 

* Sean diligentes y no flojos: Hay que tener la vitalidad y la fuerza que nos dá el Señor! Evitemos la pereza! Hagamos con alegría lo que debemos hacer y que sea para la gloria de Dios. Veamos en cada cosa que hacemos cómo el Señor se sirve de nostros para actuar en la vida de otros. Que maravilloso es eso! Cuán valiosos somos para nuestro Padre Dios!

 

* Sean fervorosos en el Espíritu, y sirvan al Señor: El fuego del Espíritu nos quema por dentro, su amor nos consume, los dones y carismas recibidos quieren salir, y queremos gritar al mundo cuán grande y amoroso es Dios! Mantengamos ese fervor, equilibrado con la prudencia, podemos hacer grandes cosas para el Señor.

 

* Tengan esperanza y sean alegres: Siempre conservar la esperanza aún en momentos de desánimo, confiar que todo se resolverá, porque tenemos la confianza puesta en el mejor Guardián que existe, nuestro Dios amado. Por eso siempre estamos alegres! Ese es el motivo! Sentimos el amor de Dios en nosotros! Y estamos siempre con una sonrisa en el rostro para irradiar ese amor a los demás.

 

* Sean pacientes en la prueba y oren sin cesar: En las pruebas, en las dificultades, tensiones…  seguir de la mano de Dios, el nunca nos abandona, aunque en ese momento no lo sintamos, siempre está con nosotros. Y eso nos dá tranquilidad para resistir la prueba con paciencia y perseverancia. Cuando no damos más y las fuerzas realmente se nos fueron, oran sin cesar! ora, ora y ora, porque el Señor escucha a los débiles y no deja sin socorro a quiene ponen su confianza en Él.

 

* Compartan con los hermanos necesitados: Esto no solo significa dar cosas materiales, porque hay muchos hermanos en Dios necesitados de amor. Y dar amor es mucho más valioso que dar algo material. Una palabra de ánimo, un abrazo afectuoso, un mensaje de cariño fraterno, una sonrisa en el momento adecuado, son todas acciones que hacen ser generosos al compartir este gran amor que tenemos dentro, el amor de Dios se expande por el mundo a través nuestro! que hermoso!

 

* Sepan acoger a los que están de paso: Hay personas que están de paso en nuestra vida, que no vamos a tener trato por toda la vida, sino por algún tiempo determinado. Estén alegres por eso! El Señor sabe porque esa persona está en tu vida en ese tiempo en particular. Sepan recibirlos envolviéndolos del dulce amor divino de nuestro Padre Celestial. Amén!!

 

Los invito a ponerlo en práctica!

Autora: Marilyn

¿Hasta dónde llega el amor?

Autor invitado: Lucas

  • ¿Cómo es el amor?

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor no pasará jamás” (1Cor 13)

  • Cuando uno ama verdaderamente a una persona..

Cuando la ama verdaderamente le quiere dar todo lo que le pueda, con tal de que sea feliz y con gusto entregaría la vida si fuese necesario. Este “dar la vida”, va más allá de los sentimientos, ya que no pienso en lo que el otro me da o me hace sentir, solo quiero hacerle feliz, aunque eso implique trabajo, dolor, molestias, paciencia, pasar por “lo cotidiano”, ser fiel en los momentos difíciles. Recordamos las palabras de Pablo: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hech 20,35)

¿Difícil? Puede ser, pero no imposible. Yo soy el primero que se pregunta: ¿De dónde se supone que saque yo fuerzas para hacer esto? Y ¿a quién le pido ejemplo? Pero sobre todo ¿Quién me dará alguna vez un amor asi de hermoso, para que yo lo pueda recibir?


  • ¿Qué dice la gente sobre el amor?

Naturalmente lo primero que viene a la mente al pensar en el amor es el noviazgo, en donde abundan las palabras, las miradas, los besos y los detalles. Muchos vivieron aquellas mariposas en el estómago, de no poder dejar de pensar en ella o en él, la persona que “no tiene defectos”.  Quizás también esos sentimientos se ven decepcionados cuando golpean duramente con la realidad. Uno dice: “No es quien pensaba” o “tanto le amé, pero me equivoqué”, y desde ese momento no creemos más en el amor, pensamos que no existe, o que no vale la pena amar…

  • ¿Existe algo más grande?

Por supuesto que si.  Te tengo un secretito: ¡el amor existe! No estabas tan errado: todos esos bellos sentimientos y detalles son parte del amor, pero son apenas una pequeña parte. Digamos que esos sentimientos que tenemos son apenas la punta de un iceberg que se ve por encima del océano, pero lo que no se ve, es más grande…

Te voy a contar una historia:

Hace mucho tiempo, Dios creó todo, y por último creó al hombre y a la mujer. Todo lo creado lo hizo para ellos dos, para que lo cuiden y  lo gobiernen con justicia. Dios Padre vio que todo esto era bueno, que ninguna mancha tenía y no se arrepintió de nada. Los creó por y con amor, pero no les obligó a recibir su amor, por el contrario, los amaba tanto que les dio la libertad de no hacerlo. Los hombres, al verse tentados por el enemigo, quisieron ser más grandes que Dios, rechazando así el gran amor que Dios les tenía. Vivieron encadenados y perdieron el rumbo, la paz y la felicidad… Pero Dios nos recuerda que nos ama, y es el amor más grande que existe, el amor perfecto: el Amor de Dios.

 

Dios te ama.  ¿Cómo vas a responder a su amor?

Pasión vs. Amor

 

La pasión es impaciente.                              // El amor es paciente.

La pasión mata.                                           // El amor da vida.

La pasión impone.                                       // El amor propone.

La pasión es inestable.                               // El amor es estable.

La pasión es complicada.                            // El amor es sencillo.

La pasión tiene prisa.                                 // El amor espera.

La pasión inculpa.                                      // El amor disculpa.

La pasión no piensa.                                 // El amor reflexiona.

La pasión solo admite el sí.                       // El amor acepta el no.

La pasión sacrifica.                                    // El amor es sacrificado.

La pasión humilla.                                     // El amor corrige.

La pasión es sin vergüenza.                    // El amor es inocente.

La pasión quebranta cualquier regla.      // El amor acepta reglas.

 

Los animo a elegir al amor!!

Carta de amor

 

Un joven escribió a su enamorada esta sustanciosa carta de amor:

-¡Te quiero mucho, muchísimo, infinitamente! Por ti, mi sol, caminaría sobre el fuego; por ti, mi cielo, escalaría las más altas montañas; por ti, mi vida, atravesaría nadando el río más hondo. Bueno, querida, nos veremos mañana, si no llueve.” (Libro: “Cuentos educativos para jóvenes”)

 

 

Debemos observar mejor lo que ofrece ese amor hacia nosotros. Y no tanto las palabras, porque aunque sean bonitas pueden ser vacías de significado. Y sin nos quedamos en eso, nos quedamos en lo superficial.

Tengamos cuidado, confiemos más en los hechos que en las palabras. Las palabras se las lleva el viento… las acciones quedan grabadas en nuestro corazón por siempre. 

Autora: Marilyn.

Hay muchas maneras de amar…

 

“Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. En esto reconocerán a mis discípulos: en que se aman unos a otros” (Jn 13, 34-35)

 

Se trata de fidelidad interior a Dios y de amor al prójimo.

“Recordemos que hay muchas maneras de amar.  Pero los ejemplos que nos dio el Señor en su vida terrena nos señalan el camino del amor.

Mientras vamos experimentando el misterio del amor divino, nuestro amor se va identificando con el mismo Amor eterno de Dios que, al fin actuará libremente a través de nosotros.

El amor auténtico procede de Dios y hace que todos volvamos a la unidad en Dios. El amor según Dios es el que libera al prójimo y lo incita a desarrollar plenamente los dones que el Señor le entregó. El amor que se inspira en Dios  lo ayuda al otro a ser lo que Dios quiso que fuera” (Explicación en la Biblia para Jn 13, 33)

 

 

El amor

El amor verdadero es el que procede de Dios. Nosotros al experimentar el amor eterno de Dios en nosotros, somos capaces de amar a los demás de la misma forma. Porque es Dios quien los ama a través de nosotros.

El amor se manifiesta de diferentes formas: a los amigos, compañeros, vecinos, a nuestra pareja… Diferentes formas de expresar amor.

 

 

Amor de novios

Lo importante es que el amor libera e incita a la persona amada a ser lo que Dios quiso que fuera. En la relación del noviazgo esto es fundamental. Que cada uno sea libre en su vida, unidos en el amor. Que cada uno realice lo que Dios le inspira hacer de su vida sin que el otro lo quiera cambiar. Respetando la decisión del otro y animándolo a seguir con su proyecto de vida según la Voluntad de Dios. Aceptar y ayudar a que persevere en ese objetivo y cuidar que se mantenga la unión en Dios en esa relación.

 

 

Amor de amistad

En cuanto al amor de amigos, se matendrá unido en el tiempo si está fundado en el amor de Dios. Otros motivos frágiles terminará enfriando tarde o temprano este amor.

“Las amistades naturales no son permanentes, porque fundándose en causas frágiles, al menor contratiempo se enfrían y se mudan, lo que no sucede a las que se juntan en Dios, porque ésta es una causa sólida y permanente.” (San Franciso de Sales)

 

 

Amor de enamorado

Cuando somos solteros nos puede pasar de enamorarnos y pensar si es realmente la Voluntad del Señor formar un vínculo de noviazgo con esa persona. Eso se lo debes preguntar al Señor en oración, persevera en tu comunicación con Él, y no desesperes si no escuchas respuesta inmediata pero está atenta a las circunstancias que te rodean, porque Dios te puede hablar a través de ellas.

 

 

Soltería: Aprovechar para tender más al amor a Dios.

La soltería también es un estado de vida, que puede ser muy provechoso también. Es posible que sea por un tiempo determinado o se extienda un poco más. Hay que tener presente el consejo de San Pablo en 1 Cor 7, 34: “.. la mujer soltera y la joven sin casar se preocupan del servicio del Señor y de ser santas en su cuerpo y en su espíritu. Mientras que la mujer casada se preocupa de las cosas del mundo y de agradar a su esposo”. En este caso lo podríamos poner como ejemplo el noviazgo, que nos puede traer distracciones y estar “divididos” entre Dios y el amor a la pareja.

 

 

En conclusión, te animo a vivir feliz en el estado de vida al que Dios te ha llamado: seas soltero, tengas novio o estés consagrado al Señor.

El amor de Dios se seguirá manifestando en nosotros! Amén!

 

Autora: Marilyn.

 

 

Actitud comprensiva, no te desanimes

 

  • ¿Por qué caemos en el desánimo tan fácilmente?

Cuando estamos en la presencia del Señor sentimos que tenemos toda la fuerza del mundo para afrontar cualquier prueba. Sentimos que Dios nos dio tanto amor y tanta fortaleza que podemos pasar cualquier obstáculo.

Cuando salimos a la vida y nos relacionamos con las personas es cuando surgen roces o tensiones. Y entonces nos desanimamos, porque las palabras que dijimos hirieron sin haber tenido esa intención, la forma en que actuamos fue mal tomada o lo que quisimos expresar no fue lo que queríamos decir en verdad.

 

 

  • ¿Qué nos enseña San Pablo al respecto?

Por eso, en esos momentos sería bueno recordar las palabras del apóstol Pablo en su carta a los Romanos: Puedo querer hacer el bien, pero hacerlo no. De hecho no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Por lo tanto, si hago lo que no quiero, eso ya no es obra mía sino del pecado que habita en mi” (Rom 7, 18 -20)

Es decir, es  una explicación desde el punto de vista de la fe. Hay una parte de nosotros que siempre tiende al pecado, nos pasa a todos. En algún momento tendemos hacia cosas impuras o que nos alejan del bien, de seguir estando en la presencia de Dios Amor.

 

 

  • ¿Por qué no hacemos el bien que queremos?

Al tener esa tendencia al pecado, a veces, actuamos de una forma que en realidad no es la que queremos. O decimos cosas que en realidad no son las que pensamos. Así,  podemos herir los sentimientos de una persona, aunque no es a propósito. Y quizás esa persona es importante para nosotros o la apreciamos, pero con eso que dijimos o hicimos sin querer, la alejamos.

 

 

  • ¿Cuáles pueden ser las consecuencias?

Fácilmente se puede romper por este motivo, una bonita amistad, un noviazgo o una buena relación de compañeros de escuela…

Pueden ser pequeñas actitudes, sólo algunas palabras que generen discusión. San Pablo nos enseña: “Sean comprensivos con el que no tiene segura su fe y dejen las discusiones que terminan en división” (Rom 11, 1)

 

 

  • ¿Cómo puedo mejorar?

Es muy importante la comunicación clara de nuestros sentimientos y pensamientos. Obrar con prudencia y sutileza. Y no reaccionar impulsivamente cuando estamos enojados, sino dejar calmar las aguas para luego solucionar la discusión. ¡Parece tan difícil! Pero hay que intentarlo.

 

 

  • ¿Cómo saco fuerzas para seguir?

Hay que seguir. No olvidemos nunca que Dios nos ama con un amor incondicional. Una amor que nunca nadie nos podrá dar de la misma forma. Dejemos de mendigar amor en las personas y dejémonos amar por el amor más perfecto que existe, el amor de Dios.

 

Autora: Marilyn

Dale otra oportunidad al amor


Seamos como niños en la fe y como adultos en el amor. Tratemos de madurar en la expresión del amor, tanto a hermanos en fe, amigos, novio…

Cuando era una niña pensaba y hablaba como niña y el amor era cosa fantasiosa. Pero al llegar a ser una mujer, ahora miro al amor con otros ojos, para arriesgarme a creer.

 

¿Cómo es el amor verdadero?

“El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo. El amor nunca pasará.” (1Cor 12, 4-8) Esta valiosa enseñanza forma parte de la primera carta de Pablo a los Corintios.

 

Cuando encuentres a una persona que tiene estas características hacia ti, piensa bien. Es alguien muy valioso en tu vida. Es importante la comunicación, y más aún en el plano de los sentimientos, y particularmente en el amor. Ahora, si el sentimiento de amor es mutuo y ambos lo expresan como nos enseña Pablo en la carta a los Corintios, no tengas miedo, dale una oportunidad al amor.

 

En 1 Cor 14, 1 dice “Busquen el amor…” Jesús nos dice “Amen al prójimo como a ti mismo”. Primero tenemos que amarnos y valorarnos a nosotros mismos, para así poder amar a los otros. Sin perder nuestra libertad, sin perder nuestra esencia, con respeto y alegría. Eso es amor verdadero.

 

Esto es una invitación… No te niegues lo que Dios nunca te niega, otra oportunidad en el amor.

 

Autora Marilyn (inspirado en las palabras de Martín Valverde, cantante de música cristiana juvenil, canción: “Cuando era un niño”)


Cuando yo era niño, hablaba pensaba y razonaba como un niño pero al hacerme hombre dejé atrás lo quera propio de un niño. Ahora vemos de manera borrosa, como en un espejo; pero un día lo veremos todo tal como es en realidad” (1 Cor 13, 11)

 

Cuando fuimos niños nos preguntábamos porque a los adultos les cuesta tanto amar. Cuando crecimos nos dimos cuenta que amar era más difícil de lo que pensábamos.

 

Ahora vivimos con “muletas” sin libertad y decepcionados con el mundo. Aún así, vale la pena arriesgarse a amar!!

 

Autor invitado Lucas.