Dios está cerca


 El tiempo se ha cumplido, el  REINO DE DIOS ESTA CERCA, conviértanse y crean en la buena noticia” (Mc 1,15)

 

Como me pidió Marilyn voy a tratar de dar un testimonio de cómo lo vivo yo a Dios, de cómo vivo sintiendo y conociendo a Dios. Por eso me pareció bien empezar el artículo con esta palabra de Dios, estando los cristianos en tiempo de Cuaresma. Porque Cristo se hizo cercano en todo sentido: él sabe lo que es ser hombre y sabe lo que es el sufrimiento humano. Pero no solo eso, sino que desde ese momento también “El reino de Dios está cerca” es decir Dios esta más cercano que nunca. San Agustín decía “Tu estabas dentro de mi y yo fuera y por fuera te buscaba por amor”. Porque es así: a Dios ya no hay que buscarlo solo en el templo, sino que Él siempre está con nosotros. En realidad, “En Él vivimos nos movemos y existimos” (hech 17, 28)

 

 

  • ¿CÓMO ES MI RELACIÓN CON DIOS?

 

Respecto de mi puedo decir que cuando uno se relaciona con Dios se relaciona con una persona (¿o tres?), entonces ya no va mas eso de “cumplo por cumplir” o de “oro repitiendo sin saber lo que digo”. Dios nos escucha y quiere que le digamos lo que sentimos, pero también quiere que lo escuchemos. El no habla como nosotros. En realidad si fuesemos personas de oración elevada, como Santa Teresa nos costaría poco “escuchar” a Dios, pero por ahora nos vamos a tener que conformar con sus señales.

En mi vida, a decir verdad, muchas veces es una lucha, un tire y afloje, en el que Él me muestra todo su amor transformando mi vida. Pero yo sigo quejándome por todo en vez de agradecer y siendo racionalista en vez de dejarme amar. A veces suelto ese racionalismo de querer “entenderlo todo” y de pensar que “conozco a Dios” , pero me cuesta horrores, porque lucho conmigo mismo.

 

 

  • ¿CÓMO ME DEMUESTRA DIOS SU AMOR?

A través de hechos sencillos y concretos: Yo era un chico al cual le iba mal con los compañeros de curso, y le costaba horrores la relación con los demás en parte por un problema motriz. Pero Él fue haciendo que me diera cuenta que no tengo que agradar a los demás necesariamente y que puedo juntarme simplemente con personas que me traten bien y me tengan algo más de paciencia. Pero sobre todo, que él ME AMA y esto lo sentí verdaderamente. Todo esto se fue dado por medio de retiros y por una búsqueda incesante por querer cambiar porque Él solo se deja encontrar por los que lo buscan.

 

 

  • SENTIRSE AMADO POR EL SEÑOR

Si me sentí amado fue también porque me sentí profundamente mirado por Él. Fue una vez en el grupo de oración. Una de las primeras veces que asistí en la cual se hablaba de mirar a Dios, de no apartar nuestra mirada de Él, y no se como pero me sentí profundamente mirado por Jesús en el sagrario, fue como si lo viera justo al ladito, aunque si lo pensaba dos veces no lo veía. Es una mirada que no juzga, sino más bien comprende, y un siente que se puede desahogar, que todas  las preocupaciones y angustias reconsumen con esa mirada, mirada afable, suave, pero que llega al corazón y traspasa… Jesús te esta mirando en este momento y siempre. ¿Cuál es la prueba?: Que existís porque si no te mirara y no te amara, ni siquiera existirías, ¡no rechaces su amor!

 

 

  • DIOS HABLA

Como dije en otro artículo, DIOS HABLA, y nos habla a través de pequeñas cosas, pero no por los oídos del cuerpo sino por los del Espíritu. ¿Qué quiero decir? Que Dios nos manda pequeñas señales, quizás no “extraordinarias”.  Pero para nosotros, por nuestra historia o por lo que somos y pensamos, tienen algún significado, porque Dios nos habla en nuestro idioma. Pero para tener estos oídos sin obstáculo que no nos deje escuchar, tenemos que estar reconciliados con Dios y frecuentar los sacramentos que nos acercan a ÉL, para dejar de escuchar como de lejos.

 

 

  • UN EJEMPLO

En julio hice un retiro que se llamaba “Convivencia con María” pero con los estudios y todo como que me fui olvidando de mi relación con ella. Entonces el Señor me la recordó por varias partes: Primero, un amigo recibió un mail sobre la vida de San Luis María Griñon de Monfort, “el santo de María”, si se puede decir asi. Después el Padre Juan me regalo un evangelio cotidiano que estaba marcado justo el día de mi cumpleaños, día de la virgen. Por último, cuando estaba guardando un archivo de  Word en el cual tenía canciones de María de Internet, misteriosamente se guardó como: “Colegio Inmaculada PP. Escolapios de Getafe” que era la escuela donde nos hospedábamos en la jornada mundial de la juventud en España!! Y durante la jornada vimos muchas cosas sobre ella en el “Pais de María”…

 

En conclusión, así es Dios, y no son cosas “no comprobables”, ni milagros, pero tampoco me importa, porque significan mucho para mi y veo la voz de Dios ahí…

 

 

“La voz de Dios es voz del espíritu que va y viene, toca el corazón y pasa; no se sabe de dónde venga o cuándo inspire; por lo que mucho importa estar siempre atentos para que no venga de improviso y pase sin fruto” (San José de Calasanz)

 

Autor invitado: Lucas

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Tu amor por mi

 

El amor de Dios es tan grande… Es tanto que creo que mi corazón no lo va a poder soportar si lo sintiera en su totalidad. Mi corazón es limitado pero su amor es eterno. Pero el Señor sabe de mi limitación y llena mi corazón de su amor hasta colmarlo. Y respeta mi decisión, él entra en mi corazón en la medida que yo lo dejo. ¡Cuán delicado es el Señor!.

 

El abrazo de Jesús es una hermosa experiencia de amor. Su abrazo es real, está a mi lado y con su diestra apoyada en mi brazo me mira con ternura y me dice que no tema porque él está conmigo. Y me mira con amor, ¡él me ama! y me ama asi como soy. Asi tal cual soy, él me ama.

 

Y sentir su amor, su abrazo me tranquiliza, me dá confianza, me sereno en su presencia. Apoyo mi rostro en su hombro y sus brazos me rodean, fundiéndome en ese abrazo me siento segura. Ya no pienso, no tengo preocupaciones ni temores, no tengo peticiones que hacer ni qué decir. Sólo quiero sentir su abrazo y quedarme alli, sentir, contemplar, dejarme amar por él. Gracias Señor por regalarme esos momentos de recogimiento infuso.

 

Hasta puedo llorar en su hombro, descargar en él mis angustias y desilusiones, compartir con él mi vida entera. Y al sentir su amor, quiero devolverle algo, pero me doy cuenta que es todo suyo y nada puedo darle más que mi corazón y mi vida para dar gloria a Dios. Para que me use como su instrumento y estar abierta a Su voluntad. Ser como una hoja de otoño que la lleva la suave brisa, yo quiero ser como esa hojita liviana que la lleve la brisa del Espíritu Santo a donde quiera, y no poner resistencia alguna. Porque confío en él, porque le entrego mi vida y es el sentido de mi existir. Porque irradiar su amor en pequeñas o grandes acciones de la vida cotidiana me hace recordar que mi existencia es para él. Que tengo una misión aqui y que debo valorar mi vida y disfrutar de los pequeños y cotidianos momentos de cada día porque son Sus regalos.

 

Y me recuerda que tengo que tratar a mis hermanos en Dios con delicadeza, con ternura y prudencia. Así como él me ama a mi, así debo amar al prójimo. Ser lenta para el enojo, porque debo ver en el hermano un templo de Dios. Asi como yo soy templo de Dios y en mi habita el Espiritu Santo, asi también está en mi hermano. Y como tal debo tratarlo. Tener paciencia.

 

Gracias Señor por permitir conocerte cada vez más, y en mi pequeñez poder contemplarte. Gracias por esas personas que pones en mi camino para que pueda senti Tu amor a través de ellas. Gracias por esos regalos que me das para que siempre recuerde que soy valiosa para Ti, que para ti soy importante.

 

“Si conocieras como te amo dejarías de mendigar cualquier amor”


Autora: Marilyn