El qué dirán

 

“Hay quienes sufren mucho porque necesitan que los demás los aprueben y los valoren. Por eso tienen mucho temor a las críticas y a los comentarios de los envidiosos. Olvidan que lo único importante es la mirada del Señor, que nos ama, comprende nuestras debilidades y conoce todo lo bueno que hay en nosotros. Si le pedimos a Dios que sane nuestro orgullo con su mirada, entonces dejará de perturbarnos lo que digan los envidiosos, y no seremos esclavos del que dirán.”

“Es bueno pedirle al Señor que toque nuestro corazón y nos regale una profunda humildad, que nos haga descubrir que no somos tan importantes como para preocuparnos tanto por lo que digan de nosotros”

Fuente: Libro “Para protegerte de la envidia y liberarte de los miedos”

 

A veces nos comportamos de cierta forma pensando solamente en lo que dirán de nosotros. O hablamos de tal manera para tratar de ser aceptado por un grupo. O nos incorporamos a actividades que no nos agradan para evitar que nos critiquen. Pero….cómo eres realmente tú?

 

Dios te creo único e irrepetible, eres su obra más preciada, El conoce todas tus virtudes y ve en lo profundo de tu corazón. Por eso no temas a las críticas, a los comentarios de personas envidiosas, etc. Porque lo importante es lo que Dios ve, lo que El piensa de ti, lo que El diría de ti, y no las opiniones de personas que no te conocen en verdad.

También nos ayudaría cultivar una actitud de humildad, al igual que Jesús. De esa forma evitaremos que nos afecten esas críticas o comentarios negativos sobre nuestra persona. Porque podremos mirarlos de frente, sin miedo, y ya no con una mirada de rencor y odio, sino de amor y perdón. Para ayudarnos a lograr esta hermosa virtud de la humildad, recordemos estas valiosas palabras:

No se dejen llamar Maestro, porque no tienen más que un Maestro, y todos ustedes son hermanos…Tampoco se dejen ustedes llamar Guía, porque ustedes no tienen más Guía que Cristo. El más grande entre ustedes se hará el servidor de todos. Porque el que se pone por encima, será humillado, y el que se rebaja, será puesto en alto.” (Mt 23, 8-12)

Autora: Marilyn