La Renovación del águila

 

 

El águila… majestuosa ave, la de mayor longevidad. Una vez más la naturaleza es sabio ejemplo para nuestras vidas…

 

La historia del águila: A la mitad de su vida, se ve debilitada, su pico ya está sin fuerzas y doblado, sus plumas no tienen el mismo brillo y vitalidad que antes, sus garras están blandas de tanto recorrido de vida… Entonces el águila tiene que tomar una decisión, tiene dos opciones: entregarse a la muerte o atravesar un doloroso proceso de renovación de 150 días… Los que elijen atravesar dicho proceso, se arman de valor, toman lo que queda de sus fuerzas y vuelan lo más alto que pueden, se refugian en un hueco de una alta montaña, solos. Primero golpean su pico fuertemente contra la roca para arrancarlo, debe ser muy doloroso y difícil…saben que tendrán que esperar un tiempo para que vuelva a crecer. Y cuando lo hace está su nuevo pico muy fuerte y renovado. Y entonces podrán arrancarse una a una todas las plumas y las uñas..proceso muy doloroso… Pero lo hacen con valentía porque saben que luego volverán a crecer… Y entonces estará radiante, vital, fuerte, majestuoso… Y vivirá feliz muchas décadas más…

 
Somos como las águilas. Siempre pensaba por qué hay procesos dolorosos en la vida: enfermedades, molestias, situaciones difíciles, etc… Ahora lo entiendo claramente. En ese momento, al igual que las águilas, tenemos dos opciones: entregarnos a la muerte (al desánimo, a la angustia, a la tristeza, etc) o aceptar un proceso de renovación doloroso…

 

Ahora entiendo que todos los procesos de renovación son dolorosos y cuestan mucho. Pues hay que cambiar hábitos, maneras de vivir, maneras de pensar, desprendernos de cosas del pasado que nos hacían daño… Y lleva un tiempo, es un proceso. Necesitamos estar solos, con nosotros mismos, apartados del mundo, para poder hacer ese proceso de renovación con tranquilidad. Ya que estaremos débiles y sin fuerzas.

 

Ahora entiendo por qué las personas sabias alaban a Dios y se alegran en épocas de grandes dificultades o dolores, es porque ellos optaron por la segunda opción: que es tomarlo como un proceso de renovación. Tienen la firme esperanza que luego de ese período (que pueden ser días, meses o años), estarán más fuertes, saludables y con todo su potencial a flor de piel para poder explotarlo. Para ser los líderes que Dios quizo que fueran.

 

Ya sé que a nadie le gusta sufrir, o pasar por un período de cambios… Pero es como una planta que necesita mejorar… Está es su maceta con todas sus raíces secas y apiladas, sus hojas ya no son como antes…. Entonces el jardinero arranca las raíces secas, corta las hojas marchitas y la coloca en una nueva maceta con nueva tierra mucho mejor… Y entonces la planta comienza a crecer y a fortalecerse. Al igual que el águila tuvo que pasar por ese período de dolorosa renovación. Al igual que nosotros podemos aceptarlo también, aunque signifique sufrir dolor, y arrancar de nuestras vidas las cosas “marchitas” que hacen daño, aunque cueste…

 

Es el momento que más cerca de Dios debemos estar, porque El es el único que conoce nuestro corazón hasta lo más profundo. El es el único que nos entiende completamente, y nos acompaña como nadie lo puede hacer. Es el único que puede hacer que ese período sea más liviano. Porque en medio del dolor, de la angustia y la impotencia que se genera en momentos de cambios y renovación, Dios está a tu lado y te ofrece la posibilidad de descansar en Sus brazos y así poder sentirte aliviado en Su Amor.

 

Te invito a aceptar el periodo de renovación en tu vida, y transitarlo junto a Dios con paciencia y esperanza. Espera… y verás los frutos magníficos que Dios tiene preparados para ti. Pero primero tienes que fortalecerte.

Tranquilo, todo mejorará y será maravilloso cuando estés renovado.

 

Autora: Marilyn

 

 

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