Oración de protección

 

Padre Santo, Padre Bueno, yo te alabo y bendigo y te doy las gracias por toda mi vida y te pido que escuches mi oración.

Que la sangre preciosa de tu Hijo amado Jesucristo, me cubra y me proteja en todo mi ser, cuerpo, alma y espíritu. En mi interior y exterior, de cabeza a pies.

Cubre y protege Padre amado mi interior, mi mente, mi cerebro, mis células, mi pensamiento, mi imaginación, mi voluntad, mi entendimiento, mi memoria y mi alma. Nadie tiene derecho a tocar mi interior, y a ti Padre Santo, te consagro todo mi interior.

 

Ahora te pido que protejas mi exterior. Mi cuerpo de cabeza a pies, junto con todas las gracias que me has dado para servirte y servir a mis hermanos, me envuelvas con la sangre preciosa de Cristo Jesús, que sea como una coraza para que los dardos del enemigo no me puedan dañar, ni nada, ni nadie pueda hacerme mal alguno.

 

Envía Señor a tus ángeles del cielo para que nos cuiden y sean los guardianes de nuestra vida. Protege también a mis seres queridos y no permitas ningún daño sobre ellos, antes bien queda atado y amordazado todo espíritu de acción e interacción, de comunicación e intercomunicación espiritual y todo espíritu ajeno y opuesto a Dios.

 

Queda cubierto y protege también este lugar toda su longitud y amplitud, construcción, instalaciones y todo lo que hay. Protege también el exterior, aire, atmósfera, viento, fuego, tierra y todo lo creado.

 

Envía Señor la presencia de nuestra Madre Santísima, que nos envuelva con su manto protector junto con san Miguel Arcángel.

 

Gracias Padre amadísimo por esta protección y que la paz, la salud y el amor de Dios estén en nosotros para que asi podamos servirte Señor.

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Fuente: Libro 50 oraciones y salmos de protección y liberación.