Oración para la tristeza

 

Queridos lectores, le comparto esta bella oración que encontré, para poner en práctica en momentos de tristeza y desolación y que Dios nos ayude.

 

cuando estés triste


“Señor Jesús, tú conoces mi tristeza que ahoga mi corazón y sabes el origen de ella. Hoy me presento ante ti y te pido, Señor, que me ayudes, pues ya no puedo seguir así. Sé que tú me llamas a vivir en paz, con serenidad, gozo y alegría, incluso en medio de las dificultades cotidianas. Por eso hoy te pido que pongas tus benditas manos en las llagas de mi psiquis que me hacen tan sensible a los problemas y me liberes de la tendencia a la tristeza y a la melancolía que anida en mí.

 
Hoy te pido que tu gracia vaya restaurando mi historia, a fin de no vivir esclavizado por el recuerdo amargo de los acontecimientos dolorosos del pasado. Como ellos han pasado, ya no existen, te entrego lo que pasé y lo que pasaron las personas amadas; lo vivido y lo sufrido por nosotros.
Quiero perdonarme y perdonar, a fin de que tu gozo comience a fluir en mí.
Te entrego las tristezas unidas a las preocupaciones o a los temores del mañana. Ese mañana tampoco ha llegado, por lo tanto sólo existe en mi imaginación. Sólo hoy debo vivir y sólo hoy debo caminar en tu alegría. Aumenta mi confianza en ti, para que aumente en mi alma el regocijo. Tú eres Dios y Señor de la historia y de la vida, de nuestras vidas. Por eso toma mi existencia y la de las personas amadas, con todos nuestros quebrantos, con todas nuestras necesidades y que con la ayuda de tu poderoso amor se desarrolle en nosotros la virtud de la alegría. Amén”.

 

“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he alabar. ¡Él es la salvación de mi ser!” (Salmo 42, 3)

Anuncios

Sigamos mejorando…

 

A veces no nos salen las cosas como quisieramos, a veces tenemos dificultades o trabas que nos limitan. A veces es la situación externa la que nos afecta, o quizás son pensamientos internos.

Lo importante es que sigamos intentando, que sigamos avanzando, que no nos rindamos. Hagamos juntos este camino, tomémonos de las manos y avancemos, mejoremos, miremos hacia adelante. Y ya no al pasado y a las cosas que nos hicieron daño, sino pongámos atención a este momento, a este instante, en el cual Dios nos regala vida, nos regala un día nuevo de existencia. Pongámos energía y voluntad para impulsarnos hacia adelante, por más que sean avances pequeños, eso no importa, porque lo que importa es que tengamos una actitud de superación personal que no nos haga quedar inmóviles, tristes y desconsolados con una mirada gris sin esperanza. Eso sería feo, y más aún siendo personas de fe, con firme confianza en Dios, con la certeza que nos ama y nos acepta así como somos, con nuestras limitaciones y nuestras virtudes únicas.

Por eso no hagamos este camino solos. Nuestro sostén es Dios, la oración. También los amigos, esos seres maravillosos que Dios pone en nuestro camino para bendición. La familia es muy valiosa también, agradezcamos a Dios por nuestras familias y el poder tener un lugar al que podemos llamar hogar. Personas en nuestras vidas que merecen nuestro cariño, que nos dan su cariño, que nos conocen y nosotros vamos conociendo, esas son grandes bendiciones en la vida, regalitos de Dios para que nos demos cuenta que no estamos solos y nunca lo estaremos, que no hay imposibles para Dios, que podemos solucionar nuestras dificultades si buscamos ayuda y nos apoyamos en las personas correctas, esos instrumentos de Dios que nos manifiestan Su Amor.

 

 

Por eso, el día de hoy, quiero invitarlos a que todos juntos levantemos una alabanza hacia nuestro Dios, nuestro Señor. Y digamos juntos:

Te alabamos Señor, te alabamos con todo el corazón, levantamos esta alabanza desde todas partes del mundo, para que llegue al cielo, y los ángeles canten y se alegren en tu presencia porque Tus hijos te alaban y se unen a los coros celestiales. Alabamos tu grandeza, tu poder, tu misericordia. Nos postramos ante Ti, solo ante Ti, no hay Dios más grande como Tu. Alabado seas por siempre Señor. Amen.

 

Autora: Marilyn