Archivos Mensuales: febrero 2015

Volvamos hacia Dios….

Nos alejamos de Dios. ¿Por qué hemos rechazado estar en su presencia?

Creo que nos olvidamos de Sus favores. Ya no recordamos ni agradecemos esas veces que estuvimos solos y abandonados, momentos en los cuales solo el Señor estaba a nuestro lado, en nuestro corazón y sentíamos Su Amor y Su aliento en nosotros. Teníamos tanto fervor antes… tanto entusiasmo por mostrar el Amor y la Paz y la moción que El nos daba … eramos reconocidos en la Iglesia por ser quienes más ungidos estaban,,, eramos personas llenas del Espíritu Santo de Dios… y eso los demás lo veían, lo percibían, podían experimentar a Dios a través de nosotros, de nuestras acciones, nuestras palabras. Ahora esa luz que irradiaba de nosotros se ha apagado. Pareciera que ya no brillamos como antes.

Quisimos amoldarnos al mundo, a un mundo oscuro y cruel. Donde las personas buenas y de fe se esconden. Donde los jóvenes sanos y de buen corazón se avergüenzan de ser así. Donde los adultos no inculcan a sus niños valores de bien, de fe, de alegría y respeto. Familias rotas, parejas infieles, profesionales corruptos, tanta falsedad e hipocresía… y las personas de buena voluntad escondidas con miedo a mostrarse, temerosas de brindar su bondad al mundo. ¿Cómo sería el mundo si todas las personas de buena voluntad salieran a la luz  sin vergüenza anunciando el Amor de Dios? ¿Qué sería del mundo si más profesionales hicieran su trabajo bajo la luz del Espíritu, conscientes que su labor es parte de la construcción del Reino de nuestro Señor en la Tierra? ¿Cómo sería un mundo donde los estudiantes tomen sus estudios como una forma de prepararse para estar luego en una realidad donde compartir sus conocimientos significaría construir un mundo mejor? Nos llaman idealistas, ingenuos o inmaduros tal vez. Pues no estoy de acuerdo con esas palabras, diría que somos valientes, fuertes y únicos. Somos quienes rompen la rutina sin sentido de un mundo vacío de amor y respeto. Somos instrumentos de Dios para construir un mundo mejor desde nuestro lugar. Con nuestras acciones, nuestras palabras, nuestro dí a día.

Por eso te invito a ponerte de pie, y con fortaleza enfrentar el mundo de manera valiente y firme. Valorándote como hija/o de Dios, colmado de virtudes únicas y especiales que pueden contribuir a hacer un mundo mejor. Animo! Salgamos a iluminar el mundo transmitiendo el Amor de Dios. Amen!

Autora: Marilyn 

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