El matrimonio

“… el Creador al principio los hizo hombre y mujer y dijo: el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con su mujer, y serán los dos una sola carne…” (Mt 19, 4-5)

¿De qué se trata?

El matrimonio se define como la alianza por la cual, -el hombre y la mujer- se unen libremente para toda la vida con el fin de ayudarse mutuamente, procrear y educar a los hijos. Esta unión basada en el amor estando bendecida por Dios, hace que el vínculo conyugal sea para toda la vida. Nadie puede romper ese vínculo. (Cfr. CIC can. 1055).

Se caracteriza por ser fiel, unido, total, indisoluble y fecundo. Es decir, ambos deben luchar diariamente por buscar vivir unidos en su corazón, en su mente y en su cuerpo. Y amar al cónyuge en su totalidad, con sus defectos y cualidades, en todas las circunstancias, en lo próspero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad.

¿Dónde se celebra?

El matrimonio entre dos fieles católicos se celebra – normalmente – dentro de la Santa Misa. En la Eucaristía se celebra el memorial de la Nueva Alianza, en la que Cristo se unió a su esposa, la Iglesia, por la cual se entregó. Debe de celebrarse ante un sacerdote o un diácono.

¿Qué hay sobre la separación y el divorcio? 

*Separación: Es la interrupción de la convivencia matrimonial. Es decir, viven en casas distintas y hacen vidas separadas. Sin embargo, esto no significa que haya desaparecido el vínculo matrimonial, los cónyuges siguen casados y no pueden contraer un nuevo matrimonio. Puede que la causa de la separación cese y la convivencia se restablezca. (CIC. no. 1152).

*Divorcio: Hay ocasiones en que la pareja se ve obligada al divorcio civil, como medio de protección de los cónyuges y de los hijos, tales como: el cuidado de los hijos, el sostén económico, la separación de los bienes. En estos casos en que el divorcio ayuda legalmente, la Iglesia no se opone. Pero, es importante destacar que aún divorciados legalmente siguen casados delante de Dios y de la Iglesia, hasta la muerte de uno de los dos. Por eso mismo, el casarse con una persona divorciada es un pecado (adulterio), puesto que esa persona tiene todavía un legítimo esposo/a.

¿Qué hay sobre el matrimonio civil? 

El matrimonio civil es el que se contrae ante la autoridad civil. Este matrimonio no es válido para los católicos, el único matrimonio válido entre bautizados es el sacramental. En ocasiones es necesario contraerlo porque es útil en cuanto sus efectos legales. Los católicos casados únicamente por lo civil, deben casarse por la Iglesia.

 

Autora: Marilyn. Fuente: catholic.net seccion “El Sacramento del Matrimonio”
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