Eres una perla preciosa

 

Ayer reflexionaba sobre esta palabra No den lo que es santo a los perros, ni echen sus perlas a los cerdos, pues podrían pisotearlas y después se volverán  contra ustedes para destrozarlos” (Mt 7, 6)

 

eres una perla preciosa

 

Creo que somos esa perla preciosa y pura que transmite esa luz radiante que no es común ver hoy en día en la sociedad en general, en la juventud en particular. Somos esa perla valiosísima que no lo sabemos ver nosotros mismos, y entonces nos echamos al lodo con los cerdos, nos manchamos, teñimos nuestra pureza y ya no brillamos. Ya no nos ven como esa perla hermosa y pura, ahora nos ven como esas perlas oscuras que están embarradas en el lodo y así nos empiezan a tratar…

 

Que quiero decir con esto, por ejemplo, una hermosa joven mujer, llena de cualidades maravillosas y dones dados por Dios, pureza de cuerpo y corazón, bondad, alegría, inteligencia y demás (cada uno tiene sus cualidades particulares) Y esa mujer no se ve así, porque empieza a frecuentar lugares de baile a la noche, salidas nocturnas, y a conocer a hombres que son de esa vida, que no valoran ni respetan a la mujer, sino que la ven como un objeto de placer solamente, y por eso así las tratan. Entonces esa bella pura mujer piensa que así es el mundo, que así debe ser entonces,,,, y se involucra en ese ámbito y trata de mantener su pureza y su brillo pero con diferentes acciones se va oscureciendo, se va manchando, y ya ni ella misma se reconoce como antes, ya no es la misma. Ahora su interior puro y luminoso no se ve, porque en el exterior es una perla llena de lodo.

 

Te sientes identificada/o? Si es así, no te sientas triste. Lo importante es ver la situación y reconocerlo. A partir de ahí, puedes mejorar. Y con la ayuda de Dios, de la oración personas y por supuesto de la voluntad propia, vas a poder salir del lodo con los cerdos y entrar a un lugar limpio y sano con personas que si sepan ver ese brillo especial en ti. Pero primero debes limpiarte tu, de todas esas personas que no traen nada bueno a tu vida, por el contrario, te contaminan. Debes dejar de ir a lugares acompañada de personas que no siguen un buen camino en sus vidas. Debes concentrarte en hacer tus responsabilidades de vida para seguir progresando y avanzando. Se que es difícil, se que cuesta, por supuesto. Pero todo gran cambio comienza con pequeños pasos, pequeños gestos o acciones que van creando habito y eso va determinando tu vida. 

 

Hoy me gustaría decirles a todos, y cada uno de ustedes, que realmente son muy valiosos. Son dignos hijos/as de Dios. Por eso no permitan que los comentarios de personas que no los conocen tiña la opinión de ustedes mismos, haciendo que no vean las cualidades hermosas que tienen. 

 

Te envío un gran abrazo!

Marilyn 

 

 

Los jóvenes y el amor

 

El día de hoy me gustaría reflexionar cómo viven los jóvenes el amor.

Creo que la sociedad fomenta una actitud superficial e interesada. Me refiero, observar solamente el atractivo físico de una persona sin importar su forma de ser, sus valores o lo que hace de su vida. Y eso trae problemas, porque al querer saciar ese deseo de estar con una persona atractiva con besos, abrazos y demás, eso provoca una situación en donde la otra persona por supuesto va a querer llegar más lejos y tener sexo. Y es lógico, porque si lo provocamos así será la reacción. El problema es que los jóvenes atractivos no están acostumbrados a que una chica les diga que NO. Y entonces ahí viene el enojo, y si no lo conocemos bien pues no sabemos como puede reaccionar. Y ahí es donde entramos en peligro. Porque por el afán de estar con esa persona pero “hasta un limite”, jugamos con fuego como quien dice. Creemos que podemos controlar la situación y no es tan así. Mas en un momento donde nos dominan mas las pasiones que la razón.

 

amor juvenil

 

Igualmente he estado reflexionando, que se trata de encontrar un equilibrio. Es decir, la fe no nos pide que estemos siempre encerrados rezando sin vida social, tampoco es entrar en la corriente alocada del mundo y hacer lo que nos plazca. El tema es encontrar ese equilibrio, en el que podamos salir y conocer personas pero sin ponernos en peligro y haciéndonos respetar también. Y de mientras que esperamos al amor indicado por Dios, ocuparnos de nosotros mismos, de conocernos, de hacer lo que tenemos que hacer (estudiar, trabajar, proyectar para mejorar).

 

Que Dios nos ayude a poder encontrar ese equilibrio en la vida. Amen.

 

Autora: Marilyn 

Vacío interior de amor

 

Hoy me gustaría reflexionar con ustedes este tema que no es muy hablado dentro del ámbito de la fe pero que es tan necesario hablar…

 

 

¿Cómo estamos? Tenemos un vacío en nuestro corazón. Sentimos que lo deben llenar palabras bonitas y halagos de los demás, del sexo opuesto. Nos rebajamos para eso. Hacemos cosas que no queremos hacer en verdad, solamente para no perder a ese alguien que nos demuestra “aprecio”, que nos desea y ve cosas hermosas en nosotros. Caemos en mostrarnos como una cosa deseable a los ojos del sexo opuesto. Caemos en dejar que el otro nos use porque en realidad lo que buscamos es llenar ese vacío interior que clama a gritos un poco de amor y cuidado. Pero después, cuando nos damos cuenta de lo que hemos echo ya es tarde.

 

Ese vacío aumenta más y duele, se abre una herida por cada persona que pasa por allí. Porque aunque se diga que no es de importancia lo que pasó, por más mínimo acontecimiento eso queda marcado en nuestra alma, en nuestra mente, en nuestro ser. Por mas que después queramos olvidarnos no podemos. Lo dejamos en un rincón de nuestra memoria, de nuestro sentir. Son cicatrices en el alma. Cada persona que pasa por nuestro corazón, cada persona que jugamos con sus sentimientos o la usamos para lograr que nos demuestre lo que nosotros no creemos de nuestro ser… cada situación queda en nosotros como una espina dolorosa que lastima. Aunque lo negemos, sabemos que es así.

 

Ese ultraje, ese desvalorizarse, esa bajeza en la que caemos… va marcando nuestra vida. Y después se hace costumbre, y cada vez caemos más bajo, cada vez nos valoramos menos, y pensamos que el mundo se maneja así. Que todos se usan y se descartan como cosas sin valor. “Me gustas” dice alguien. “A mi también” responde la otra. Y ahi empieza el juego de seducción y los deseos desordenados propios de la juventud afloran como una corriente de agua tormentosa que no se puede controlar.

 

Nuestra razón se nubla, nuestro corazón arde y nuestro cuerpo pide seguir esa torrente de pasión y deseo. Pero.. en ese momento… actúa la mano de Dios si realmente estamos entregados a El y le pedimos fortaleza…De muy dentro de nuestro ser oímos una voz que nos dice “No, no lo hagas. Conserva tu pureza. Mantente así. Tú puedes.” Casi como la voz de Dios hablándonos a nuestro interior.

 

 

Momento apropiado

 

Por un lado nos sentimos atraídos al deseo y la lujuria y por el otro nos frena algo, ¿qué es? ese miedo quizás profundo de nuestro ser que nunca fuimos capaces de expresar, o tal vez esa fuerte fe que se forjó en nuestro ser a lo largo de ese tiempo en el que conocimos al Señor y su obrar en nosotros. Miedos, fe, Dios… Frenamos, y somos rechazados. Ya no nos quieren como antes, ya no demuestran el mismo aprecio, ya no hay gestos ni palabras bonitas. Ahora todo es descuido y abandono.

 

Ya no les importamos, ¿por qué? Porque no consiguieron lo que querían, lo que ambos queríamos pero que algo dentro nuestro no nos dejaba seguir. Algo muy profundo, muy intimo del fondo de nuestro ser… Y nos sentimos solos de nuevo, vacíos de nuevo, necesitados otra vez de alguien que nos demuestre afecto, deseables.

 

Y empieza el ciclo de nuevo y no acaba más, y es siempre lo mismo. Uno tras otro, uno tras otro. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vamos a dejar que las pasiones nos dominen? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que nuestra vida se desmorone cada día más?

 

Necesitamos cerrar todas esas puertas y trabajar en nuestro interior para así no necesitar que nos digan cosas bellas, porque lo sabremos nosotros mismos. Y así al fin sabremos que somos valiosos, que Dios nos ha creado para algo especialmente diseñado para nosotros. Sabremos que Dios es el único que estuvo en esos momentos en los que todo era oscuro, en los que nada tenía sentido y no valía la pena vivir. En esos momentos que todo era desolación y tristeza profunda en nuestro ser y en nuestro alrededor, en esos momentos en los que nadie nos llamaba “bellos”, en los que nadie nos decía que eramos deseables, inteligentes, valiosos, con dones y capacidades únicas y especiales. ¿En esos momentos estaban esas personas con las que estás refugiándote ahora? ¿En momentos parecidos ellas estarían? ¿O te dejarían abandonado porque no pudieron hacer uso de tu cuerpo como se les antojara? Piénsalo, reflexionalo.

 

E intenta pensar mucho antes de tomar una decisión. Aunque el mundo se vea perdido, sexual, sin conciencia del valor real de las personas… Aunque sea muy difícil seguir el ejemplo de Jesús en medio de este pantano… Aunque ya no tengamos fuerzas para seguir. Aunque nos queramos dar por vencidos y caer en los brazos de este mundo de libertinaje y lujuria…. Aunque ese sea el camino más fácil. ¿Las consecuencias cuales son? Piénsalas antes de actuar… tristeza, vacío emocional, heridas dolorosas del corazón y si llegamos a más… embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, violación….

 

Con este articulo, quiero alzar mi voz en medio de este mundo, alzar la voz y gritar que alguien me escuche y que nos unamos. Que me niego a creer que no existan personas que luchan por ser valoradas y que en el fondo de su corazón buscan algo más. Con este articulo quiero alentarlos a seguir firmes por gracia de Dios en ese accionar de valorar su cuerpo, sus sentimientos, su espacio, aunque corramos riesgo de ser abandonados o criticados. Aunque corramos riesgo de perder a ese ser que nos brinda seguridad y aumenta nuestro querer propio.

 

¿Y vale la pena tanto esfuerzo? ¿Por que no dejarnos caer en los brazos de este mundo seductor y sin reglas y divertirse y ya?…. ¿Sabes que? Tienes razón, es más fácil. Es instantáneo, solo se trata de seguir el impulso y actuar. Disfrutar el momento. ¿Y después qué? ¿Después de ese “grandioso” momento cómo quedas tú? ¿Valió la pena sucumbir en la pasión desenfrenada y “pasar un buen rato”? ¿Seguro que vale la pena? … Piensa… un poco más… ¿Qué dices?… ¿Ahora lo piensas mejor verdad?

 

No dejes que un momento de placer te quite la vida luego, te quite la inocencia, la bondad, la esperanza de un mundo mejor. Señor alzamos nuestras voces como hermanos para pedirte que nos ayudes, porque es muy fuerte el impulso que surje en nosotros y tenemos miedo de no poder controlarlo. Ayúdanos Señor a poder calmar las aguas de la lujuria en nuestra mente, en nuestro cuerpo, en nuestro corazón y así poder pensar claramente antes de hacer cualquier acción. Nos entregamos a Ti Señor y en Ti depositamos todas nuestras preocupaciones, deseos y anhelos. Quedamos en Tus manos y confiamos en que nos mostrarás el camino.

 

Animo! Juntos podemos! AMEN!!!! 

 

Autora: Marilyn

Sed de Dios

 

Hola queridos lectores,

El día de hoy me gustaría reflexionar con ustedes acerca de esos momentos que sentimos un vacío en nuestro interior, que ningún amor humano puede llenar. Y si lo hace, es solo por un instante y luego ese vacío vuelve a estar en nuestro corazón y quizás aún mayor. Es en esos momentos que sentimos sed de Dios, sentimos que es El el único que puede darnos esa Paz y felicidad que llena todo nuestro corazón y nuestro ser, que nos tranquiliza y nos completa de amor, todos los rincones de nuestra mente y de nuestro corazón.

 

 

De Ti tiene sed  mi alma: Contraste entre la vida diaria que a menudo sólo seca el alma y la experiencia que se tiene de Dios en la soledad.

 

“Oh Dios, tú eres mi Dios, a ti te busco, mi alma tiene sed de ti: en pos de ti mi carne languidece cual tierra seca, sedienta, sin agua. Por eso vine a verte en el santuario para admirar tu gloria y tu poder. Pues tu amor es mejor que la vida, mis labios tu gloria cantarán. Quiero bendecirte mientras viva y con las manos en alto invocar tu Nombre. Mi alma está repleta, saciada y blanda, y te alaba mi boca con labios jubilosos. Cuando estoy en mi cama pienso en ti, y durante la noche en ti medito, pues tú fuiste un refugio para mi y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma se estrecha a ti con fuerte abrazo y tu diestra me toma de la mano” (Salmo 63, 2-9)

 

Hermoso Salmo que nos transmite esa necesidad tan profunda de Dios, ese anhelo que sentimos de llenar nuestro corazón de amor, de sentirnos amados.. y que buscamos a personas que nos amen, que nos aprecien, que nos abracen, estar con ellas…. pero luego nos damos cuenta que eso fue placentero un momento y luego todo se disolvió. Que ese momento fue para no estar solo, para sentir amor, creyendo que eso borraría ese vacío de amor en nosotros.

 

Pero luego nos damos cuenta que seguimos vacíos de amor, o peor, porque quizás aparecen sentimientos de rencor, enojo, desprecio y tristeza. Al sentirnos luego rechazados, abandonados o despreciados. Y no entendemos, no comprendemos cómo no podemos llenar ese anhelo de amor en nosotros.

 

 

Y es en esos momentos que buscamos con ansias a Dios, que anhelamos Su Presencia Santa. En esa desesperación y tristeza profunda que sentimos, lo buscamos, queremos sentir Su Paz. Queremos experimentar ese amor pleno y esa sensación de sentirnos amados así tal cual somos. Esa experiencia de renovación de nuestro interior, de nueva vida, de alivio, que solo Dios a través de la oración nos concede. Nuestro Padre Celestial tan amoroso con sus hijos, siempre está allí para abrazarnos en Su Amor, y eso es tangible, es palpable, lo experimentamos realmente en nuestro corazón, en nuestra alma, en nuestro ser, en nuestra vida.

 

 

Vemos como Dios va manifestando Su Poder en las cosas sencillas de nuestra vida, en nuestro sentir, en nuestro actuar. Y llena todo de Luz, de Amor, de Paz. Una paz que no existe en este mundo, que nadie nos la puede dar. Un amor único que nadie ni nada nos puede completar cada rincón de nuestro corazón así como Dios puede hacerlo si tú le abres tu corazón. Es una actitud, no hace falta oraciones rebuscadas o grandes meditaciones, con un simple pensamiento:

 

Señor, te necesito, ven Espíritu Santo a mi corazón, inunda con Poder todo mi ser, te entrego todo lo que me aleja de Ti Señor, hazme puro en Tu Presencia, quiero experimentar Tu Amor en mi.  Lléname Señor! Amen!” Ter aseguro que el Señor no hace oídos sordos a un hijo sediento de Su Amor que se lo pide con real anhelo de experimentarlo.

 

 

Dios te ama querido hermano. Dios te ama querida hermana. No mendigues amor de otras personas, si conocieras el gran Amor que Dios te tiene…. ya no sentirías que te falta amor…

 

 

“Tú nos hiciste para ti Señor y nuestro corazón no estará tranquilo hasta que no descanse en Ti” (San Agustín)

 

Autora: Marilyn

Relaciones sexuales

 

Quizás este título es un poco fuerte, no? Pero considero que es importante hablarlo. Porque son cosas que están pasando, que es común entre los jóvenes. Entonces por qué no hablarlo a la luz de la fe??

 

Pareciera como si lo normal en la sociedad es la lujuria, el libertinaje, el descontrol en las emociones, dejarse llevar y entregarle el cuerpo al otro así sin más… aunque uno se “cuide”, no lo justifica…

 

el verdadero amor espera

Entre nosotros, pareciera que el hecho de tener relaciones sexuales es totalmente normal, aunque no conozcamos bien a la persona, aunque ni siquiera sea nuestra pareja, o aún estando de novios pareciera que hay cierta insistencia del hombre en hacerlo. Y bueno, las mujeres también…

 

Se supone que es divertido, que es placentero, que somos jóvenes y hay que disfrutar. Por todas partes, los programas de televisión, los afiches en las calles, los programas de radio, en el Internet, nos bombardean con imágenes y vídeos lujuriosos que incitan a eso…

 

Hay una cultura del mostrarse, de ser como objetos que complazcan al otro, tratarse como “cosas” que dan placer, sin ningún valor en el interior de la persona, en sus valores, en su familia, en sus estudios… no, nada, lo único que importa es el cuerpo, el atractivo, el placer….

 

En este post quiero decirle al mundo que NO estoy de acuerdo con esto. Quiero animarlos a ustedes, queridos lectores, que sigamos firmes en las enseñanzas de nuestro Señor. La castidad es algo muy preciado que la mayoría no comprende, yo lo defiendo, lo aliento, y no tengo vergueza en decirlo. Valoro mucho mi cuerpo como Templo del Espíritu Santo como para entregarlo a otra persona. Pertenezco a Dios hasta el día de mi matrimonio por Iglesia. Porque en ese momento, mi esposo y yo estaremos unidos por un vínculo de amor bendecido por el Señor, y El será el centro…

 

Y no quiere decir que el/la que elija este estilo de vida de acuerdo a la fe cristiana es una persona poco atractiva o “fea”. Para nada, uno puede ser atractivo ante los ojos de los otros y aún así mantenerse firme en esta decisión. Yo sé el valor que tengo, sé que soy muy valiosa ante los ojos de nuestro Señor, mi cuerpo es sagrado. Los aliento a reflexionar sobre este tema, y evitar las situaciones de tentación en donde ya sabemos que se puede terminar en relaciones sexuales.

 

Yo estoy orgullosa de ser cristiana, estoy orgullosa de elegir la castidad como modo de vida, estoy orgullosa y sin vergüenza lo digo y lo mantengo. Los aliento también a elegir este estilo de vida puro de acuerdo a las enseñanzas de nuestra querida fe y de nuestro Señor!

 

Que podamos ser puros de cuerpo y de corazón, que nos ayude a evitar situaciones de tentación, que nos siga dando la valentía para defender este estado de vida de pureza y que nos proteja de todo hombre/mujer que no lo quiera respetar. Amen!!

 

“Todo me está permitido, pero no todo me conviene. Todo me está permitido, pero no me haré esclavo de nada(…) El cuerpo no es para el sexo, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo.” (1 Cor 6, 12-13) 

 

Autora: Marilyn

Lágrimas de amor…

 

Duele esa herida en el corazón, por confiar… lastima por dentro y aprieta el centro de nuestro ser. Pero sabes que? Ese dolor no durará por siempre.

 

La mano de nuestro Señor pasará por allí y llenará nuestra alma de Su gracia, de Su perfecto Amor. Somos preciadas flores del Señor, la flor más bella de su jardín eres tu querida hermana. Valórate, exige que te valoren por lo que eres, por cómo Dios te ha creado, por tu estilo de vida puro y tu entusiasmo de vivir y de hacer ése un mundo un poquito mejor.

 

Será verdad que el mundo está lleno de obscenidad, de superficialidad, de amor propio y busca del placer corporal? Será que sólo importa esas cosas en una relación? Yo no creo que sea así, tengo fe que hay personas como nosotros, dignos hijos del Señor, que viven de forma tal de complacer a nuestro Dios. Sin vergüenza, sin miedo de parecer diferente al resto, pues lo único que nos importa es la mirada de Dios, que al fin y al cabo es el único que estará en momentos de profunda soledad y desolación, es el único que conoce nuestro corazón en profundidad, hasta el último rincón lo puede llenar de Su infinito y dulce Amor. No hay Amor mas grande ni mas puro que el Suyo, no hay amor mas perfecto que el Suyo. Por eso no busquemos amor de otras personas, mas bien apoyémonos en El.

 

Por supuesto, que una pareja bendecida, donde sea la Voluntad del Señor que ambos se respeten, se valoren y se acompañen es algo hermoso. Vivirlo en pureza y armonía, aunque muchos no lo comprendan, creo que es maravilloso. A eso aspiremos queridos lectores. Yo los apoyo.

 

 

 

Y si quieres llorar, lo puedes hacer, desahógate. El Señor enjuagará tus lágrimas, hasta la última gota, te abrazará y te dirá al oído: “Hija mía, no ves que te estoy protegiendo? que eres muy valiosa ante mis ojos, una preciosa y delicada flor en mi jardín. La flor mas bella eres tu. Quien sabrá verlo y valorarlo será quien te merezca. No sufras. Yo te  cuido.”

 

Perdonemos a quienes hirieron nuestro corazón, nuestros sentimientos. Oremos por ellos, para que Dios derrame su gracia abundante sobre sus corazones y que el Espíritu Santo llene sus vidas de Su Poder y derribe todo lo que no es Suyo para que lo puedan conocer. Bendícelos Señor , oramos por ellos. Te los entregamos. Amen.

 

Autora: Marilyn

Corazón herido….

 

Creer que es la persona indicada y te falla.

Creer que te merece y no lo hace.

Confiar, y te lastima el sentimiento.

Entregárle tu alegría y recibir tristeza.

Momentos lindos, pero ahora son vacíos …

 

algún día...

El corazón herido necesita cicatrizar para volver a amar.

Que el dolor no tome raíces en ti…

El dolor pasará, Dios lo sanará, desaparecerá.

Tomemos un tiempo para cicatrizar…

Igualmente no cerremos el corazón al amor.

Somos hijas preciadas de Dios, valiosas ante Sus ojos.

 

Autora: Marilyn