¿Qué es Pentecostés?

 

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron una lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos.Todos quedaron llenos del Espíritu Santo (…)” (Hechos 2, 1-4)

 

Espíritu Santo

 

¿Cuándo se festeja?

El domingo pasado, 19 de mayo, se festejó Pentecostés. Una celebración de la Iglesia Católica, en la cual se recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. La palabra “Pentecostés” significa “quincuagésimo” en griego, y se refiere a que se festeja cincuenta días después de Pascua.

 

 

¿Quiénes eran los apóstoles?

Eran doce hombres elegidos por Jesús para que sigan su misión. Vivían con él, caminaban con él, y seguian de cerca toda su obra. Ellos después saldrían a evangelizar, a dar a conocer los milagros que obró Jesús y las enseñanzas que dejaba. Serán sus enviados al mundo para dar luz en medio de las tinieblas.

 

 

¿Cuándo fué ese momento histórico?

Después de la crucificción y muerte de Jesús, luego de la Resurreción y Ascensión al Cielo, sus apóstoles quedaron asustados porque pensaban que les podía pasar lo mismo, tenían miedo que los maten por ser amigos de Jesús. Entonces temían de salir a predicar, por eso estuvieron diez días encerrados en una casa junto a la Virgen María, rezando y hablando de la vida de Jesús. Eran cobardes, llenos de miedo, no se atrevían a hablarle a la gente de su Maestro.

 

 

¿Qué pasó en ese momento?

En un momento de la oración, cuando estaban todos reunidos encerrados en esa casa con miedo, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos. Quedaron llenos del Espíritu Santo. Y cuando recibieron el Espíritu Santo de Dios esos hombres se transformaron: se llenaron de coraje, sabiduría, se les aclararon todas las cosas que no habían entendido mientras habían estado con Jesús. Salieron a las calles y a toda voz empezaron a hablar de Jesús y a explicar su mensaje. Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerza para la gran misión que tenían que cumplir: llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo . Es este el día que empezó a existir la Iglesia como tal.

 

 

¿Quién es el Espíritu Santo?

Es la Tercera Persona de la Sabtisima Trinidad. Hay un solo Dios, exiten en El, tres personalidades diferentes: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

En un retiro espiritual, me explicaron el misterio de la Trinidad de una forma muy didáctica que me ayudó mucho a entenderlo. Comparto con ustedes dicha enseñanza: Dios es Trino, es decir, Padre, Hijo y Espiritu Santo. Tres en uno. Asi como nosotros tenemos tres “partes”: la mente, el cuerpo y el espíritu. Así también Dios: la mente vendría a ser Dios Padre, el cuerpo vendría a ser el Hijo Jesús, y el espíritu es el Espíritu Santo de Dios.

Decimos que somos Templos del Espíritu Santo porque es una fuerza invisible y poderosa que habita en nosotros y nos purifica de nuestro egoísmo para dejar paso al amor.

“Dios es Amor” (Jn 4, 8-16). Este amor “Dios lo ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado”. (Rom 5, 5)

¿Cómo se lo representa al Espíritu Santo?

Los simbolos más conocidos son:

*Agua: Relacionado con la acción del Espíritu Santo en el Bautismo, el agua es el signo sacaramental del nuevo nacimiento: pasamos a ser hijos de Dios.

* Fuego: Simboliza la energía transformadora del Espíritu Santo en nosotros.

* Paloma: Esto es porque se sabe que en el Bautismo de Jesús, el Espíritu Santo apareció en forma de paloma y se posó sobre El. Lo dice en la Biblia.

*Brisa: Relacionado con el aleteo de la paloma, brisa suave del Espíritu Santo.

Autora: Marilyn.

Fuentes: http://es.catholic.net/ligas/ligasframe.phtml?liga=http://www.iglesia.cl/especiales/pentecostes2013/pentecostes.html

http://www.aciprensa.com/fiestas/pentecostes/espiritusanto.htm

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¿Qué es la oración?

 

Les comparto un hermoso texto que encontré en un libro, es la mejor explicación que he leído sobre la oración. Los invito a ponerlo en práctica.

 

La oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada al cielo, un grito de agradecimiento, de respuesta y de amor sincero que surge desde las dificultades cotidianas y desde la alegría de quien puede disfrutar cada momento.

La orción cristiana es una relación de alianza entre Dios y sus hijos. Rezar es entrar en comunión con la voluntad del Padre. Por eso, orar de un modo nuevo no es inventar fórmulas: es intentar descubrir las claves del encuentro y dejarse invadir por el don del Espíritu Santo que nos anima en la esperanza y el amor fraterno.

Es preciso que los jóvenes encuentren en la oración, su momento de relación personal, viva, con el Señor.

Oración de petición, de solicitud de ayuda, de acción de gracias, de alabanza, de adoración, de contemplación, de escucha, de vivencia del afecto…Una oración intensa que no se aparta del compromiso con la historia, abre el corazón al amor de Dios y hacia los hermanos, y nos hace capaces de “sintonizar” la vida según la voluntad de Dios.

Fuente: Libro “Felices los jóvenes”

 

rezar

Me gustaría recordar las palabras que nos dijo el Papa Francisco durante la vigilia en la Catedral de Buenos Aires, el día lunes 18 de marzo, en un sorpresivo llamado telefónico en vivo desde el Vaticano, a pocas horas de su ceremonia de entonación. Sus primeras palabras fueron:

“Gracias por haberse reunido a rezar. Es tan lindo rezar. Porque es mirar hacia el cielo, hacia nuestro corazón y saber que tenemos un padre bueno que es Dios”

Así se despidió Benedicto XVI

 

“Gracias queridos amigos. Estoy feliz de estar con vosotros, rodeado por la belleza del Creador y de vuestra simpatía que me hace mucho bien. ¡Gracias por vuestra amistad, vuestro afecto!

Saben que este día es distinto a los anteriores: seré Sumo Pontífice de la Iglesia Católica hasta las ocho de la noche y no más.

Seré simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinaje en esta tierra. Pero quisiera aún, con mi corazón, con mi amor, con mi oración, con mi reflexión, con todas mis fuerzas interiores, trabajar por el bien común de la Iglesia y de la humanidad.

Y me siento muy apoyado por vuestra simpatía. Sigamos adelante con el Señor por el bien de la Iglesia y del mundo. Gracias.

Os bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Gracias. Buenas noches.”

 

CASTEL GANDOLFO, 28 Feb.13 / 12:09 pm

Fuente: ACI prensa

Oración al Divino Niño (domingos)

 

ALABANZA AL DIVINO NIÑO

Niño lindo y amoroso de belleza sin igual, eres bello, primoroso y yo te vengo a adorar.

El candor de tu mirada inunda con puro amor, me reboza la esperanza y aleja todo temor.

Niño Pastorcito mío de sonrisa angelical, solo en Ti yo confío para librarme del mal.

Déjame besarte todo y ofrecerte lo que soy, alma y vida yo te entrego a ti mi Rey y Señor.

Divino Niño, dulce, tierno e inocente, te pido que ahora y siempre, me confortes con Tu amor.

 

Divino Niño Jesús

Fuente: Oración de los domingos, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.

Oración al Divino Niño (sábados)

 

Divino Niño Jesús Verbo del Padre Eterno, conviérteme.

Hijo de María, tómame como hijo tuyo.

Maestro mío, enséñame.

Príncipe de la Paz, dame paz.

Refugio mío, recíbeme.

Pastor mío, alimenta mi Alma.

Modelo de paciencia, consuélame.

Manso y Humilde de corazón, ayúdame a ser como tu.

Redentor mío, sálvame.

Mi Dios y mi todo, dirígeme.

Verdad eterna, instrúyeme.

Apoyo mío, dame fuerzas.

Mi justicia, justifícame.

Mediador mío con el Padre, reconcíliame.

Médico de mi Alma, cúrame.

Divino Niño Jesús

Juez mío, perdóname.

Rey mío, gobiérname.

Santificación mía, santifícame.

Pozo de bondad, perdóname.

Pan vivo del cielo, aliméntame.

Padre del hijo pródigo, recíbeme.

Júbilo de mi Alma, sé mi única felicidad.

Ayuda mía, asísteme.

Imán de amor, atráeme.

Protector mío, defiéndeme.

Esperanza mía, sostenme.

Objeto de mi amor, úneme a ti.

Fuente de mi vida, refréscame.

Mi Divina Víctima, redímeme.

Mi Gloria, glorifícame.

Divino Niño, en ti confío.

 

Fuente: Oración de los sábados, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.