Oración al Divino Niño (sábados)

 

Divino Niño Jesús Verbo del Padre Eterno, conviérteme.

Hijo de María, tómame como hijo tuyo.

Maestro mío, enséñame.

Príncipe de la Paz, dame paz.

Refugio mío, recíbeme.

Pastor mío, alimenta mi Alma.

Modelo de paciencia, consuélame.

Manso y Humilde de corazón, ayúdame a ser como tu.

Redentor mío, sálvame.

Mi Dios y mi todo, dirígeme.

Verdad eterna, instrúyeme.

Apoyo mío, dame fuerzas.

Mi justicia, justifícame.

Mediador mío con el Padre, reconcíliame.

Médico de mi Alma, cúrame.

Divino Niño Jesús

Juez mío, perdóname.

Rey mío, gobiérname.

Santificación mía, santifícame.

Pozo de bondad, perdóname.

Pan vivo del cielo, aliméntame.

Padre del hijo pródigo, recíbeme.

Júbilo de mi Alma, sé mi única felicidad.

Ayuda mía, asísteme.

Imán de amor, atráeme.

Protector mío, defiéndeme.

Esperanza mía, sostenme.

Objeto de mi amor, úneme a ti.

Fuente de mi vida, refréscame.

Mi Divina Víctima, redímeme.

Mi Gloria, glorifícame.

Divino Niño, en ti confío.

 

Fuente: Oración de los sábados, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.

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Oración al Divino Niño (viernes)

 

Postrado antes tus pies, humildemente, vengo a pedirte dulce Jesús mío, poderte repetir constantemente: Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

Si la confianza es prueba de ternura, esta prueba de amor darte yo ansío, aun cuando este sumido en amargura.

Divino Niño Jesús, en ti confío. En las horas más tristes de mi vida, cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!

Y el alma este presa por la desesperanza, mi buen Jesús, en ti confío.

Aunque sienta venir la desconfianza, y aunque todos me miren con desafío, no será confundida mi esperanza: Divino Niño, en ti confío.

Si contraje contigo santa alianza y te di todo mi amor y mi alberdrío, ¿Cómo ha de ser frustada mi esperanza? Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

Y siento una confianza de tal suerte, que sin temor a nada Jesús mío, espero repetir siempre: Divino Niño Jesús, en ti confío.

 

Divino Niño Jesús

 

Fuente: Oración de los viernes, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.

Oración al Divino Niño (jueves)

 

¿Porqué te agitas y te confundes por los problemas que te trae la vida? ¿Porqué te centras en los pensamientos que te angustian al querer comprender las cosas que pasan? En lugar de hacer eso, cierra los ojos y dime: “DIVINO NIÑO EN TI CONFÍO”

Déjame controlar todas tus cosas y estas irán mejorando.

Entrégate a mi con absoluta confianza y deja tu futuro en mis manos. Si te entregas totalmente a mi, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, déjame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida.

Solo dime frecuentemente: “DIVINO NIÑO EN TI CONFÍO”

Lo que más te lastima es tratar de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentar resolver tus problemas a tu manera. Cuando me digas: “DIVINO NIÑO EN TI CONFÍO”, no seas impaciente.

Déjate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo. Yo te amo, pero necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones.

Si ves que las cosas se vuelven peores o más complicads, aún cuando estas orando; mantén tú confianza en mi, cierra los ojos y continua diciendo cada hora: “DIVINO NIÑO EN TI CONFÍO”.

Confía en mi, descansa en mi, entrégate a mi. Yo hago milagros en la medida que tu te abandonas a mi y de acuerdo a la fe que me tienes. Así que no te preocupes, dame todas tus frustaciones y duerme en paz, y siempre dime: “DIVINO NIÑO EN TI CONFÍO”.

Te lo prometo con todo mi amor. JESÚS.

 

Divino Niño Jesús

 

Fuente: Oración de los jueves, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.

Devoción al Divino Niño

 

HISTORIA DE LA DEVOCIÓN

 

Comienza la devoción al Divino Niño en Colombia en el año 1907, primero entre los carmelitas y después en la Comunidad Salesiana. Fueron tantos los favores concedidos que los devotos agradecidos propagaron la devoción por todas partes.

 

Devoción al Divino Niño

 

Citamos el testimonio del milagro del 1915, reconocido por el obispo:

 

Mi hija María de 18 años venía padeciendo terribles dolores de reumatismo. Eran tan grandes los dolores que padecía y tan devastadora la inmovilidad que el reumatismo le estaba produciendo, que viéndola ya en peligro de muerte llamamos al sacerdote que la confesó y le administró el viático y la extremaunción.

No podía hacer el menor movimiento de pies o de manos sin sentir agudísimos dolores. Los medicamentos de los médicos no le producían ninguna mejoría. Uno de los mejores médicos de la ciudad venía cada día a visitarla, pero los ataques reumáticos eran cada día más fuertes y le daban unas convulsiones que la dejaban medio muerta.

El 10 de noviembre del año pasado cuando en uno de los terribles ataques creí que se moría, al ver que recobraba otra vez el habla, se me ocurrió una idea: corrí a mi habitación y me traje una imagencita del Divino Niño que nosotros veneramos con mucho cariño, y acercándome a la enferma le dije: “Hija, Nuestro Señor hizo la promesa de que si le pedimos por los méritos de su infancia, nuestra oración será escuchada. Pidámosle por los méritos de sus 12 primeros años de vida, si te conviene para la salud del alma, te conceda la salud del cuerpo. Dále un beso a la imagen del Divino Niño y la colocamos luego junto a los pies que tanto te duelen”.

Ella besó amorosamente al queridísimo Niño Jesús y luego colocamos la imagen en lecho, junto a la enferma y rezamos con toda fe.

Pasada una hora, de pronto mi hija gritó entusiasmada: “Papá, papá, estoy curada”. Y para demostrarme que si era verdad, movía los brazos y los pies en todas direcciones sin sentir el menor dolor (siendo que hasta hacia unos minutos al menor movimiento de un brazo o de un pie daba un grito de dolor). Estaba totalmente curada.

Pronto nos reunimos todos los familiares y emocionados dimos gracias al Milagroso Niño Jesús que hace tales maravillas. Después de once meses mi hija se encuentra muy robusta y sin el más mínimo dolor de reumatismo y recomendamos a las personas necesitadas a que en cualquier angustia, dolor o necesidad invoquen con toda confianza a l Niño Jesús que tanto goza ayudando a los necesitados. El Señor Obispo que nos honra con su amistad y que había venido varias veces a visitar a la enferma, atestigua también este milagro que los médicos no han logrado explicar.

Certificamos que esta declaración es verdadera, firmado: Heladio, Obispo de Cali. Firmado, con inmensa gratitud al Niño Jesús: Manuel Sinisterra. Cali 1916.

 

Fuente: http://www.corazones.org (Página web de evangelización católica perteneciente a las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María)

Oración al Divino Niño (miércoles)

 

 

Divino Niño,

Dios de mi corazón y modelo de mi conducta,

estate siempre conmigo para separarme del mal

y hacerme semejante a Ti,

haciendo que crezca en sabiduría y gracia

delante de Dios y de los hombres.

 

¡Oh dulce y pequeño Divino Niño,

yo te amaré siempre con todo mi corazón!

Divino Niño, Bendícenos

Divino Niño, Escúchanos

Divino Niño, Óyenos.

Amén.

Divino Niño Jesús

Fuente: Oración de los miércoles, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.

Oración al Divino Niño (martes)

 

¡Bendíceme Divino Niño Jesús!

Y ruega por mi, sin cesar.

Aleja de mí el pecado hoy y en todo momento.

Si tropiezo, tiende tú mano hacia mi.

Si cien veces caigo, cien veces levántame.

Si yo te olvido, tú no te olvides de mí.

Si me dejas Divino Niño, ¿Qué será de mí?

En los peligros, asísteme.

Quiero siempre vivir y morir bajo tu mano.

Quiero que mi vida te haga sonreír.

Mírame con compasión, ¡No me dejes Jesús mío!

Y, al final, recíbeme y llévame junto a Ti.

Divino Niño Jesús,

Que tu bendición nos acompañe siempre.

Amén.

Divino Niño Jesús

Fuente: Oración de los martes, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.

Oración al Divino Niño (lunes)

 

Divino Niño Jesús

Tengo mil dificultades: ayúdame.

De los enemigos: sálvame.

En mis desaciertos: ilumíname.

En mis dudas y penas: confórtame.

En mis soledades: acompáñame.

En mis enfermedades: fortaléceme.

Cuando me desprecien: anímame.

En las tentaciones: defiéndeme.

En las horas difíciles: consuélame.

Con tu corazón fraternal: ámame.

Con tu inmenso poder: protégeme.

Y en tus brazos al morir: recíbeme.

Amén

Divino Niño Jesús

Fuente: Oración de los lunes, que acompaña la imagen del Divino Niño que se venera en una Parroquia.