El Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo!

 

Ven Espíritu Santo! Llénanos con Tu Poder!! 

 

Perdon por nuestras faltas, somos imperfectos y no somos dignos de estar en Tu presencia ni de estar al frente de la misión que nos encargas.

 

Tantos errores,,, nos confundimos, nos equivocamos, lastimamos,,,,aunque tratamos de ser puros y lo mas cercanos a Ti, no podemos. Como decía el Apóstol Pablo: “No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero”. Es la obra del pecado original, de ser seres con tendencia al pecado.

 

 

Cuanto quisiera ser santa para estar en Tu presencia! Poder ser lo mas cercano a la pureza Señor! Por favor ayúdame, guíame. Porque sabes que mi vida entera es Tuya. Y con gritos de clamor me postro a Tus pies, y como Magdalena te digo que me perdones. Que limpies de mi todo lo que no es Tuyo. Alivia de mi las cargas, las dejo a Tus pies Señor, carga mi yugo.

 

Quiero hacer Tu Voluntad y no la mía. No quiero salir de Tu camino pero soy débil, no tengo la fuerza que Tu tienes. Me siento una pequeña desprotegida, que necesita de Tu abrazo Señor.

 

Perdon. Vuelvo a Tus brazos. Recíbeme por favor. Amen!

 

Autora: Marilyn

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Ven Espíritu Santo

 

 

Ven Espíritu Santo de Dios, en este día te pido y aclamo a Ti para que vengas sobre mi. Ven y llename de Tu poder, renuévame, solo confío en Ti. No hay tristeza mas grande que Tu, no hay dolor mas grande que Tu, no hay angustia tan grande que Tu no puedas acariciar y sanar con Tu amor.

 

Confio en Ti Señor! Y no me siento sola, pues sé que estás conmigo.Siento esa paz en mi interior que es tu presencia en mi corazón.

 

No me importa si no me entienden los que no te conocen Señor, no me importan sus comentarios la verdad, porque esas personas no están a mi lado cuando lo necesito. Solo estás Tu.

 

Ven a mi vida y quédate, que se haga Tu voluntad en mi vida, es lo único que quiero. Me entrego a Ti para que se haga tu voluntad. Y no tengo miedo, porque sé que Tu quieres lo mejor para mi, que sea feliz.

 

Todo es para el bien de los que te aman, por eso acepto estos desafíos y de Tu mano sé que podré y seré testimonio de Tu gran poder.  Yo te amo. Sigue en mi vida, sigue sanando, sigue obrando, te entrego las intenciones de mis seres queridos, protéjelos, ámalos, cuídalos, sánalos, libéralos

 

 

Te entrego a esas personas con las que quizas no me llevo bien también, Tu sabes porque son así, quizas alguna herida de su pasado los hace comportarse de esa forma, no quiero guardar rencor en mi corazón con ninguna persona, mas bien te las entrego y te pido por ellas, para que conozcan Tu Amor y puedan sanar esas heridas emocionales que las hacen actuar así, con ayuda de tu gracia los perdono y me libero, son tuyos. Amen

 

Autora: Marilyn

Hay una paloma blanca

 

Hay una paloma blanca que está volando en éste lugar que está buscando donde posar! Abre tu corazón y recibe su bendición!

Siento el fuego del Espíritu Santo! Siento gozo, siento paz, siento el amor que Dios me da. Aquí se siente la presencia de Dios!

 

Frutos del Espíritu Santo


Son actos de virtud inspirados por el Espíritu Santo.

Se va adquiriendo facilidad en la práctica de dichas virtudes teniendo una actitud dócil a la acción del Espíritu Santo en nosotros.

La paloma representa al Espíritu Santo.

¿CUÁLES SON LOS FRUTOS? Son 12 en total (Ga 5,22-23):

  • Caridad.
  • Gozo.
  • Paz.
  • Paciencia.
  • Longanimidad.
  • Bondad.
  • Benignidad.
  • Mansedumbre.
  • Fe.
  • Modestia.
  • Continencia.
  • Castidad.

 

¿DE QUÉ SE TRATAN?

 

     1) CARIDAD
Por medio de ésta virtud amamos a Dios sobre todas las cosas por Él mismo y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios”. (Catecismo de la Iglesia Católica 1822)

 

      2) GOZO
Es aquella profunda alegría espiritual que el Espíritu Santo infunde en los corazones de quienes son poseídos por Dios.

 

      3) PAZ
Es la tranquilidad en el orden. Mantiene al alma en alegría. Excluye toda clase de turbación y de temor. (San Agustín)

 
     4) PACIENCIA
La paciencia modera los excesos de la tristeza. La paciencia ve con alegría todo aquello que puede causar tristeza.

 
     5) MANSEDUMBRE
Cuando la paz está bien asentada en el corazón, no le cuesta a la mansedumbre reprimir los movimientos de cólera; el alma sigue en la misma postura, sin perder nunca su tranquilidad.

 

     6) BONDAD
Es la inclinación que lleva a ocuparse de los demás y a que participen de lo que uno tiene.

 
     7) BENIGNIDAD
Significa actuar con dulzura, es decir, tratar a los demás con gusto, cordialmente y con alegría

 

     8) LONGANIMIDAD
Es la perseverancia. Nos ayudan a mantenernos fieles al Señor a largo plazo.

     9) FE
Por la fe aceptamos, por la autoridad de Dios que revela, verdades que están mas allá de la razón humana. (Juan Pablo II) Se trata de fe divina cuando es Dios a quien se cree.

 
     10) MODESTIA
Incluye modestia en el vestir que inclina a la persona a evitar no solo lo que es ofensivo a otros sino también lo que no es necesario. Y la modestia en el comportamiento que regula los movimientos del cuerpo, los gestos y las palabras.  Se debe más bien recordar que el cuerpo es templo del Espíritu Santo.

 

     11) TEMPLANZA
Hace que frenemos las pasiones bajas. Conduce a evitar toda clase de exceso. Ayuda a la moderación en el comer y en el beber. La templanza es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. (CATIC 1809)

 

     12) CASTIDAD
Castidad es la virtud que gobierna y modera el deseo del placer sexual según los principios de la fe y la razón. Es la virtud opuesta a la lujuria.
Si no vigilas tu imaginación y tus pensamientos, es imposible que guardes castidad. El apetito sexual es sobre todo psíquico. Si no se arrancan las raíces de la imaginación es imposible contener las consecuencias en la carne.  Por eso es necesario saber dominar la imaginación y los deseos.

 

Dones del Espíritu Santo

Son dones sobrenaturales que nos regala Dios a través del Espíritu Santo.

1 Cor 12, 4-8: “Hay diferentes dones espirituales, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo. Hay diversidad de obras, pero es el mismo Dios quien obra en todos. La manifestación del Espíritu que a cada uno se le da es para provecho común.”

 

Son 7 dones en total. Los podemos dividir en dos grandes grupos:

  • Los que influyen en la inteligencia práctica: Son los dones de entendimiento, sabiduría, ciencia y consejo.
  • Los que influyen en la voluntad: Son los dones de piedad, fortaleza y temor (amor) de Dios.

¿CUÁLES SON Y CÓMO ACTÚA CADA UNO?

 

1) DON DEL ENTENDIMIENTO

Nos permite penetrar en la verdad de las cosas, ya sean divinas o humanas. También ayuda a comprender el significado literal y espiritual de la Biblia.

Opuesto: Embotamiento intelectual y espiritual.

 

 

2) DON DE SABIDURÍA

Nos permite experimentar las cosas divinas, hace apreciar estar en presencia de Dios.

Opuesto: Necedad en las cosas espirituales, de quien prefiere las cosas carnales o materiales en vez de las espirituales y santas.

 

 

3) DON DE CIENCIA

Permite entender sobrenaturalmente a las cosas creadas. Ve a Dios y sus planes en el mundo que nos rodea, en los acontecimientos de la vida cotidiana.

Opuesto: Ignorancia, principalmente la que no quiere aprender aquello que le es necesario para su desempeño cristiano. Tampoco hay que presumir nunca de que “se sabe” lo suficiente, ni colocar la inteligencia en cosas vanas o inútiles.

 

 

4) DON DE CONSEJO

Permite saber decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios. Inspira los medios más oportunos para autogobernarnos y relacionarnos con los demás.

Opuesto: Precipitación en el obrar, que no escucha la voz de Dios y pretende resolver las situaciones sólo con la razón humana o la conveniencia del momento.

 

 

5) DON DE PIEDAD

Es el calor en la fe y el cumplimiento del bien es el don de la piedad. Otorga un sentimiento de fraternidad universal, solidaridad, y el instinto de compartir los talentos, dones y bienes que el Señor nos dio.

Opuesto: La “impiedad” o dureza de corazón para con Dios, para con nuestros padres y patria y la critica constante a todo ello.

 

 

6) DON DE FORTALEZA

Ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural.  Inspira superar el temor, y da una invencible confianza para vencer las dificultades. Hace a la persona valiente para lograr sus objetivos.

Opuesto: Tibieza en las cosas cotidianas, temor o timidez. También la flojedad o debilidad naturales, así como el apego a la propia comodidad y rutina.

 

 

7) DON DE TEMOR (por amor) DE DIOS

Otorga una extraordinaria capacidad para captar la Voluntad de Dios y ser feliz en ella practicándola. Por eso observa los más pequeños y menores detalles para no tener ocasión de ofender a Dios. Porque Lo ama.

Opuesto: Soberbia que no considera a Dios plenamente, y que hasta se coloca incluso por encima de Él.

 

Fuente: catholic.net (Portal católico) Extractos de texto escrito por Profesor de Teología de la Pontificia Universidad Católica.

El Espíritu Santo en nuestra vida

 

Autora: Marilyn

El Espíritu Santo nos abre el corazón para recibir el Amor de Dios.  Sin él no podemos iniciar el encuentro con Dios, sin él no podemos percibir su presencia. Por eso la invocación del Espíritu Santo se hace al inicio de los grupos de oración, luego de los cánticos alegres de alabanza.

 

Debemos recordar que Dios es Trinidad: Padre (Dios Padre), Hijo (Jesús) y Espíritu Santo. Por eso, por medio del Espíritu Santo conocemos a Dios.

 

Jn 15, 26-27: “El Espíritu vendrá”, Cuando venga el Protector que les enviaré desde el Padre, por ser él el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mi. Y ustedes también darán testimonio de mí, pues han estado conmigo desde el principio” 

 

Éstas palabras de Jesús son claras: el Espíritu da testimonio de Dios, y nosotros mediante el Espíritu Santo en nuestro corazón podemos dar testimonio de la grandeza del Señor. Porque es la única forma que podamos empezar a sentir su presencia y admirar sus obras, como así también poder abrirnos a los dones y frutos que nos puede regalar Dios a través del Espíritu. Y de esa forma ser testimonio vivo  de la acción de Dios en nuestra vida. Y entonces, poder mostrar con el ejemplo de nuestra vida lo que es ser fiel hijo de Dios y la alegría que produce entregar nuestra vida a Él para que haga Su Voluntad en ella.

 

El Espíritu Santo es una brisa suave cálida que colma el corazón. Necesitamos abrir nuestro corazón y llamarlo con un simple “¡Ven Espíritu Santo, llena mi alma, te necesito, ven a mi vida, mi vida es tuya”. Entregarnos plenamente a su acción y así sentiremos y veremos grandes cosas en nuestras vidas. Y principalmente experimentaríamos el amor de Dios a través del Espíritu Santo. Y sentiremos que verdaderamente es algo esencial y vital para vivir plenamente. Como dijo Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”.

 

Digamos: ¡Ven, Espíritu Santo!

 

El Espíritu guía a los misioneros, les da fuerza y carismas; da a los convertidos el conocimiento de Dios, capacidades nuevas para obrar, sanar, servir y remecer a un mundo entorpecido, más que todo nos da de mil maneras esa certeza íntima de que Jesús ha resucitado y está en medio de nosotros.

 

A lo largo de la historia el Espíritu hará surgir hombres de fe, mártires, profetas, y por medio de ellos transformará el mundo. 

 

(Explicación en la Biblia para Jn 16,1-14)