Paciencia en las dificultades…

 

Les comparto estos textos pues creo que son muy útiles para reflexionar…

 

“Depositen en Dios todas sus preocupaciones, pues él cuida de ustedes. Sean sobrios y estén vigilantes, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente buscando a quién devorar. Resístanle firmes en la fe, sabiendo que nuestros hermanos en este mundo se enfrentan con persecuciones semejantes. Dios (…) ahora deja que sufran por un tiempo con el fin de amoldarlos, afirmarlos, hacerlos fuertes y ponerlos en su lugar definitivo.” (1 Ped 5, 7-10)

 

En estos variados consejos, se notará lo que les toca a los responsables y pastores de la comunidad. Pedro ve en la persecución la mano del demonio que hace lo imposible para desanimar a los que esperan en Cristo.

Está comprobado que cuando uno se prepara a dar un paso importante para servir mejor a Dios, se levantan un montón de obstáculos inesperados. El que se acobarda entonces pierde todo. Cuando de nuevo se disponga a dar algún paso, el demonio multiplicará sus ataques. Esas pruebas son comunes y, para hacerles frente, se requiere una fe bien despierta.

Fuente: Explicación en la Biblia de dicho pasaje bíblico

 

 

Es importante poner todas nuestras preocupaciones y miedos en Dios. Entregarlas a Su misericordia confiados que Él nos ayudará según Su Voluntad. Creo que es destacable recordar que cuando le pedimos al Señor que nos ayude con algo (ya sea sanación física, emocional o la resolución de algún problema) lo hagamos depositando en El nuestra confianza, creyendo que El lo resolverá a Su tiempo de la forma que sea más conveniente, según Su Voluntad y no la nuestra.

 

Porque muchas veces queremos la resolución rápida, instántanea de parte de Dios y hasta en nuestra oración le decimos cómo hacerlo…. ¿le decimos a Dios cómo sanarnos? ¿le decimos a Dios cómo solucionar nuestro problema?…. Es como decirle a nuestro médico como curarnos, él ya sabe!!! solo necesita que confiemos en él para que pueda trabajar en nosotros y así sanarnos, pero tenemos que tener una actitud de plena confianza y de fe, sin desesperarse ante dolores o dificultades, pues como en el caso del médico, los procesos de sanación a veces tardan y hasta son molestos  pero después se verá la plena sanación.

 

Tener fe y confianza en Dios es la clave, asi como el niño confía en su padre aunque no entiende que está pasando, porque sucede tal cosa o cual es la solución. Confianza y fe….

 

¿Que es la fe? Es la plena confianza que Dios nos cuida, que está con nosotros y no va a dejar que nada malo nos pase, pues quiere que seamos felices, sanos y estemos tranquilos y en armonía. Por eso nada que venga de Dios va a generar una sensación inestable, intranquila, desesperante o demás… Esas cosas y sentimientos vienen del maligno, el diablo, que cuando nota que estamos en firme actitud de ser servidores del Señor pone piedras en nuestro camino y nos hace tropezar, nos llena la mente de pensamientos y miedos ilógicos y caemos en la crisis y desesperación. Pues centramos nuestra atención en las piedras y en las caídas y no levantamos la vista para centrar nuestra mirada en Dios. Nuestro Señor, nuestro Salvador, que Él puede extender Su mano y levantarnos y aún más puede sostenernos y acompañarnos durante todo el camino para que no nos tropezemos de nuevo. Y si no tenemos fuerzas para caminar nos puede llevar sobre sus espaldas….

 

En las dificultades que estás pasando, Dios quiere hacerte fuerte, moldearte, asi como el orfebre pasa el oro por el fuego para purificarlo y dejarlo en su máxima belleza y plenitud.

Ten fe, confianza! Todo se resolverá, ten paciencia…..

 

Dios te dice: “Yo puedo hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pides o entiendes” ( Efesios 3, 30)

 

Autora: Marilyn

 

 

No teman a las amenazas

 

Hola querido lector,

Te cuento que ayer meditaba la siguiente lectura, creo que es muy útil:


“Y ¿quién podrá hacerles daño si se esfuerzan en hacer el bien? (…) No compartan sus temores ni se asusten, sino bendigan en sus corazones al Señor, a Cristo. (…)” (1 Ped 2, 13-15)
 
 
No temas!

Nos da tranquilidad porque comprendemos que nada malo nos puede pasar, que ninguna amenaza externa nos puede dañar, pues la Palabra dice que ningun daño es posible a las personas que se esfuerzan en hacer el bien. Y nosotros intentamos hacer el bien en la medida de nuestras posibilidades, aunque sabemos que tenemos mucho para mejorar.

 

Y esta lectura nos enseña cómo actuar en momentos de miedo por sufrir algún daño a causa de una amenaza externa, que puede ser realmente una amenaza real o también un miedo irreal. Primero creo que la clave está en tomar un momento para reflexionar si esa posibilidad de daño existe y es factible, porque en muchas ocasiones imaginamos un perjuicio en nuestra persona que es solamente producto de nuestra mente, nuestra imaginación. Por supuesto, que esto también puede requerir la ayuda de profesionales de la salud para ayudarnos a descubrir y sanar esta percepción erronea y las consecuencias que trae en nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

 

Pero lo más importante que me pareció de esta lectura es que nos enseña que en esos momentos de temor a una amenaza no hay que compartir nuestros temores con otras personas, no hay que asustarse y hay que bendecir en nuestro corazón al Señor. Creo que es destacable no compartir nuestros temores, primero porque al hablar con miedo a otra persona podemos transmitir ese miedo y entonces afectar al otro innecesariamente. Y segundo porque seguimos cultivando en nuestra mente ese pensamiento en vez de cambiarlo por una hermosa alabanza y bendición al Señor. La alabanza interna nos dará paz y tranquilidad, pues la alabanza es un tipo de oración también que puede ser la puerta que nos traiga muchas bendiciones en nosotros, principalmente, en este caso, tranquilidad y serenidad en momentos de miedo.

 

En la alabanza estamos reconociendo el gran poder del Señor, un poder capaz de serenarnos y de sanarnos, de eliminar el miedo de nuestra mente y de nuestro ser, de darnos luz en el entendimiento para reconocer lo ilógico e irreal de esa temida amenaza. Y entonces estaremos en paz, sin miedo.

 

Le pedimos al Señor que nos ayude a seguir sanando nuestros miedos, ansiedad y nos libere de toda cadena que no nos deja ser libres y sanos para El. Amen!

 

Autora: Marilyn

 
 
 
 

El miedo: falta de confianza en Dios

 

Hola querido lector,

¿Para qué necesitas ser más valiente? En la primera lectura de hoy, aprendemos que la valentía, lo cual reemplaza al temor, es uno de los frutos del amor. ¿Por qué? Bien, piensa en esto: ¿Cómo podemos tener miedo nosotros de algo si sabemos que Dios nos ama? ¡Así es el Señor!; Él es infinitamente más grande y más poderoso que cualquier cosa a la que podríamos temer.

 

el miedo

El sentimiento del temor está arraigado en la idea de que Dios no siempre nos ama lo suficiente o que no le importan nuestras circunstancias lo suficiente como para satisfacer cada necesidad y salvarnos de todo lo que parece temeroso. Pero si hacemos todo lo posible por tomar las decisiones por medio o con la ayuda del Espíritu Santo y para seguir a Jesús y mantenernos unidos a Dios; entonces El Temor no tiene fundamento; El Temor no tiene ninguna base.

 

¿Qué está pasando en tú vida que es malo y quizás empeore? ¿De qué tienes miedo que quizás suceda? ¿Qué sería el peor de los casos? ¿Has entregado esto a Dios? ¿ Puedes relajarte sabiendo que a Jesús le importa?

 

Es justo sentirse preocupado. Sabemos que si suceden cosas malas porque nosotros (o nuestros seres queridos) hemos tomado malas decisiones. Merecidamente nos preocupamos por las dificultades por las que estamos pasando.

 

Sin embargo, cuando el temor toma esta preocupación sana y la cambia en angustia, esto hace que quitemos nuestros ojos de Jesús y nos hace habitar en todo lo que está equivocado, y así nos olvidamos del amor fiel de Dios. El miedo es una preocupación, por falta de confianza en Dios.  

 

El amor perfecto hace salir al temor. ¿Qué es el amor “perfecto”? En la escritura, la palabra “perfecto” no significa “sin errores”. Significa “completo, total y lleno”. El amor de Dios es perfecto. Él se preocupa por nosotros sin cometer errores y también sin que nos falte nada que sea bueno para nosotros. ¡Jesús es todo lo que necesitamos para todo lo que necesitamos! Por lo tanto, si recurrimos a Dios y confiamos en la plenitud de su amor, el temor se disuelve en la nada impotente.

 

Dios me libro de temores

 

Cada crucifijo que vemos es un recordatorio de que podemos confiar en la bondad de Dios. ¿Si Jesús murió por ti en gran dolor y sufrimiento, no hará también él todo lo demás por ti que es bueno? Es por esto que, en el pasaje del Evangelio de hoy, Jesús dice, “¡Contrólate! ¡Ten confianza! ¡Soy yo, no tengas miedo!”  En cualquier situación terrible, Jesús camina con nosotros. Él nos mantiene a flote aun cuando pensamos que nos estamos ahogando. ¿Parece real su presencia a tu lado? ¿O parece más como un fantasma: intangible e indisponible, incapaz de hacer una diferencia? ¡Esto puede ser bastante espantoso! Si eso es el caso, él está moviendo su cabeza, diciendo, “¡Para eso Yo estoy aquí” ¡No tengas miedo”

 

El temor toma verdades a medias y suposiciones completamente falsas y las hace más grande de lo que podemos soportar. ¡Extingue sus mentiras y sus imágenes! ¡Mantén tus ojos en Jesús! Escúchalo decir: “¿Mi amado, por qué tienes miedo? Yo estoy siempre contigo. Siéntete seguro de que ningún desastre te agobiará ni te destruirá lo que te he dado, porque yo convertiré cada tormenta en una bendición. No temas a nada, querido amigo/a. No temas a nada, porque mi amor es suficiente”.

 

Fuente: “Reflexiones para el alma”

¿Cómo eliminar el miedo?

 

Primero, te invito a leer y meditar detenidamente lo siguiente:

 

La barca estaba ya muy lejos de la tierra, y las olas le pegaban duramente, pues soplaba el viento en contra. Antes del amanecer, Jesús vino hacia ellos caminando sobre el mar, se asustaron y exclamaron: “¡Es un fantasma!” Y por el miedo se pusieron a gritar.

En seguida Jesús les dijo: “Animo, no teman, que soy yo” Pedro contestó: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti caminando sobre el agua.” Jesús le dijo: “Ven.” Pedro bajó de la barca y empezó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. Pero el viento seguía muy fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: “¡Señor, sálvame!” Al instante Jesús extendió la mano y lo agarró, diciendo: “Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?” Subieron a la barca y cesó el viento…

(Mt 14, 22-32)

Jesús nos sostiene

Ahora puedes pensar cuál es tu tormenta por la que estas atravesando: ¿Qué es? ¿Quién es? ¿Cuál es el nombre de lo que te está quitando la paz y te asusta?.  Pues, querido hermano, nada es imposible para Dios, y esa tormenta Dios la puede calmar si tú tienes fe y confias en El.

 

Sé que suena dificil, sé que tu tormenta puede ser muy fuerte y que sientes que te vas a hundir, pero fijate como a Pedro le pasó lo mismo. El pensó que se hundiría, tuvo miedo e incluso gritó. Pero Jesús vio su desesperación y no lo dejó caer, no lo dejó ahogarse por esa tormenta. Creo que tenemos que tener fe, la cual nos permite creer firmemente que no importa por qué situación estes pasando si dentro de tu corazón clamas y gritas al Señor: “Ayúdame, no me dejes hundir”, te aseguro que El tenderá una mano y te salvará.

 

Seguramente te estarás preguntando, ¿Cómo me va a tender una mano?  Pues bien, puede ser una ayuda de una persona que necesites, una paz inexplicable que invada tu corazón en ese momento, la fuerza para empezar a superar ese miedo, un inesperado sentimiento de valentía…

 

Por lo que te invito a no temer! No hay ningún miedo posible junto a Dios, pues El te salvará, y nunca permitirá que algo malo te pase pues nos ama. Nada malo nos pasará asi porque si. Tranquilo, estás a salvo y vas a seguir mejorando día a Dios pues el Señor te está ayudando.

 

Autora: Marilyn

Dios te ayuda!

 

Hoy quiero decirte que Dios no te abandonó. En esa dificultad que estás pasando Dios está presente, te ayuda. El quiere que seas feliz, sano y que tengas paz en tu vida. Por eso no tengas miedo querido hermano/a.

 

La Virgen Maria es una poderosa intercesora de nuestras intenciones, presentemos nuestras peticiones a Dios mediante la Santísima Virgen Maria. Y su poderosa presencia espanta y aleja al mal inmediatamente.

 

Aprovechemos los períodos de desolación para fomentar el crecimiento personal interior y espiritual. Puede ser ocasión de gran bendición si nos enfocamos en tratar de arreglar los malos hábitos y así mejorarnos. Y también es una excelente oportunidad para aumentar nuestra oración personal, verdadero diálogo con Dios.

 

En momentos de desánimo no te dejes hundir por esos sentimientos negativos, más bien intenta levantarte con la ayuda de Dios. Escucha música de alabanzas, sal a caminar un poco, haz algo de ejercicio físico, cultiva la oración personal y la meditación de la Palabra de Dios en la Biblia. Aunque te cueste, te invito a hacerlo aunque sea un poco de tiempo.

Ganaremos la batalla con ayuda de Dios!!  Autora: Marilyn

 

Salmo 116: Tú me has librado de la muerte.

Andaré en presencia del Señor en la tierra de los vivientes. Con todos los que Dios salvó de la muerte, con Jesús nuestro Salvador, expresamos nuestra gratitud.

¡Aleluya! Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria. Inclinó hacia mí su oído el día en que lo llamé.

Me envolvían los lazos de la muerte, estaba preso en las redes fatales, me ahogaban la angustia y el pesar, pero invoqué el nombre del Señor: “¡Ay, Señor, salva mi vida!”

El Señor es muy bueno y justo, nuestro Dios es compasivo; El Señor cuida de los pequeños, estaba débil y me salvó. (Sal 116, 1-6)

 

 

 

 

El valor de los pequeños pasos

 

Dios no espera grandes cosas, sino pequeños pasos, pero sinceros.

 

Con pequeños pasos vamos avanzando en la vida.

Cuando sentimos que nuestra vida es algo mediocre, a veces, nos surge el deseo de hacer algo grande, llamativo, extraordinario. Y envidiamos a las personas que se destacan. Nuevamente, sin darnos cuenta, nos fijamos más en la apariencia, nos dejamos dominar por el deseo de deslumbrar, en lugar de enfrentar los cambios reales que debemos realizar.

 

Por eso, como no nos sentimos capaces de cambiar completamente de vida o de dar grandes pasos, optamos por quedarnos cómodos en nuestra mediocridad.

 

Sin embargo, el Espíritu Santo nermalmente no quiere ninguna de las dos cosas, porque sabe que nosotros cambiamos dando pequeños pasos, llegamos poco a poco a las cosas grandes a través de cambios pequeños que se van sumando y nos van modificando lentamente.

 

No es o todo o nada. Es poco a poco.

 

Los seres humanos tenemos la tendencia permanente de enclaustarnos en lo que ya hemos conseguido, y a quedarnos cómodos en la normalidad que vivimos. Por eso mismo, un pequeño paso siempre es en realidad algo inmenso. Podríamos decir que el Espíritu Santo exulta de gozo infinito cada vez que nosotros damos un pequeño paso.

 

Todo eso que a nosotros nos parece demasiado simple o que no vale mucho, sí que vale. No será todo lo que se puede hacer, pero en este momento es todo, porque es lo que podemos hacer.

 

Es como cuando vemos a lo lejos un avión en el cielo. Lo vemos avanzando lentamente. Pero en realidad, cada pequeño avance que nosotros vemos  es una distancia mucho mayor. Cuando nosotros vemos que el avión avanza unos centímetros, en realidad está avanzando cientos de metros. Lo mismo sucede con los pequeños cambios que realizamos en nuestra vida. A nosotros nos parecen insignificantes, pero en realidad son avances enormes, porque nos sacan de esa mediocridad cómodo donde estamos instalados.

 

Dejemos que el Espíritu Santo nos impulse a dar esos pequeños pasos, y no nos resistamos pensando que son insignificantes o inútiles.

 

Fuente: Libro “Para liberarte de la superficialidad y de las máscaras”

Vencer el desaliento

 

Sólo Dios sabe las veces que cada uno de nosotros nos lamentamos:

Estoy cansado, aburrido, agotado; creo que no voy a continuar más haciendo tal o cual tarea. Sólo Dios sabe cuantos servidores en la Iglesia, hombres y mujeres capaces, bendecidos por Dios con diversidad de carismas, cuando experimentaron las dificultades o tuvieron problemas con algún hermano de comunidad, se dejaron vencer por el desaliento; no quisieron continuar con su servicio y dejaron la tarea que Dios les había asignado; luego, comenzaron a sentir que el malestar interior y la falta de paz en lugar de disminuir, aumentaba.

 

El desaliento es una herramienta usada por Satanás. Hay un cuento:

Cierta vez, se corrió la voz de que el diablo se retiraba de los negocios y vendía sus herramientas al mejor postor. En la noche de la venta, estaban todas las herramientas dispuestas de manera que llamaran la atención, y, por cierto, eran un lote siniestro: odio, celos, envidia, malicia, engaño…además de todos los implementos del mal. Pero un tanto apartado del resto, había un instrumento de forma inofensiva, muy gastado, como si hubiese sido usado muchísimas veces, y cuyo precio, sin embargo, era el más alto de todos. Alguien le preguntó al diablo cuál era el nombre de la herramienta. “Desaliento” fue la respuesta.

“¿Por qué su precio es tan alto?”, le preguntaron. “Porque ese instrumento, respondió el diablo, me es más útil que cualquier otro; puedo entrar en la conciencia de un ser humano, cuando todos los demás me fallan, y, una vez adentro, por medio del desaliento, puedo hacer de esa persona lo que se me antoja. Esta muy gastado porque lo uso casi con todo el mundo, y como muy pocas personas saben que me pertenece, puedo abusar de él”. El precio del desaliento eran tan, pero tan alto, que aún sigue siendo propiedad del diablo.

Fuente: Libro “Cómo conservar la paz en medio de las dificultades”

Persevera y trinfarás. Recuerda que el diablo utiliza el desaliento para entrar en tu conciencia y hacer de ti lo que se le antoja, llevandote por caminos oscuros de tristeza y muerte. No lo dejes, resiste firme en la fe.

Marilyn

Volver a empezar

Puedes volver a empezar! Volver a intentar.
Si estas pasando por un momento difícil, una situación que no esperabas…. Ten paciencia, tómalo con tranquilidad, pide ayuda al Señor y te ayudará. Si verdaderamente lo pones en manos del Señor, la solución vendrá cómo El quiera, cuando El quiera, y será lo mejor para ti. Así como un padre ayuda a su hijo, esperando el mejor momento y buscando la mejor forma, así nos ayuda Dios Padre también. El quiere que seamos felices, que nuestra vida sea gozo y vitalidad, que vivamos alegres y bendecidos.

 

Y cuando haya situaciones difíciles o inesperadas, El nos ayudará, nos sostendrá con Su mano poderosa, no dejará que caigamos, El no permitirá que nos demos por vencidos. Cuán dichosos somos de conocer Su Amor! Cuán bendecidos somos de poder experimentar su gran compasión! Es realmente una gran bendición.

 

Hoy deseo transmitirles un mensaje de valentía, decirles que no se den por vencidos, y si se encuentran ante un obstáculo intenten superarlo, pidan ayuda, hagan esfuerzo, oren al Señor, y de a poco se solucionará según la voluntad de Dios. Cuentan con mi amistad. Marilyn

 

“Yo seguiré adelante atravesanmdo miedos. Sabe Dios que nunca es tarde” (letra de la canción “Volver a empezar” de Lerner)

¿Estás pasando por un mal momento?

 

Si estas pasando por un mal momento, te entiendo.

Si tu vida parece un cielo gris, te entiendo.

Si sientes que estas atrapado sin poder avanzar, te entiendo.

Si por mas esfuerzo que hagas las cosas no te salen bien, te entiendo.

Si todo esto y muchas cosas mas te angustian, te entiendo.

 

Quiero decirte que no estas solo. No estas sola. Cuentas conmigo. Aunque no nos conozcamos. Aunque vivas en otro país, aquí estoy, a trevés de esta computadora te acerco mi cariño y te abrazo como hermano en Dios. Deseo que te sientas mejor.

Nunca pienses que estas solo. Aunque estes llorando solo en tu habitación. Aunque no te quieras levantar de la cama porque ese es el único lugar en el que te sientes seguro y tranquilo, sin tener que aparentar ser feliz y que esta todo bien enfrente de la gente, en fin, las máscaras de la superficialidad humana…Todo eso puede pasarte, pero no estás solo.

Primero en ese momento, pide la compañía de Dios, clama por su Espíritu Santo, que El venga con todo su poder e inunde tu corazón, que te libere de tus miedos y de esa angustia que te tiene encadenado. Y El vendrá a tu corazón, con su gran poder, con su majestuosidad, y lo único que podemos hacer en esos momentos es abandonarnos en Sus brazos. Con Su gran compasión inundará tu corazón de paz. Una paz única y especial que solo Dios puede darte. Tranquilizará tu corazón, tu mente y te sentirás mejor.

Segundo, como te dije antes, cuentas conmigo, para un consejo, una palabra amiga, y con mi oración, sé que yo cuento con las tuyas querido lector. Gracias. Eres bienvenido a visitar mi blog cuando gustes, y espero que te haga muy bien y que a través de mis palabras podamos juntos seguir camino de la mano de Dios. Y aprender a vivir la vida con felicidad.

No desesperes querido amigo, querida amiga. Cuando no tengas algo que querías mucho, cuando esa persona no te correspondió tu amor, cuando eso que querías que pase no pasó, no te preocupes, es porque Dios tiene algo mucho mejor de lo que pensabas para ti. Porque eres muy valioso para El. Tu vida es muy valiosa. Cuídala porfavor.

Te quiero,

Marilyn

 

Arriba la vida!

 

Arriba la vida! Hay que vivir! Dios quizo que existieras para algo!!

No te desanimes! Hay que seguir! En la lectura del día de hoy Jesús nos dice: “Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: Transládate de aquí para allá, y la montaña se transladaría; y nada sería imposible para ustedes.” (Mt 17, 14-20)

 

¿Cuál es la montaña que debes mover? Son problemas de salud? de dinero? discusiones en tu familia? con tus amigos? falta de ganas de estudiar? de ir a trabajar? desánimo y tristezas? etc etc… La lista podría seguir, verdad? Pero nada de eso importa!

 

No hay trabas para quien cree en Jesús Salvador. Dios te librará de todas las trabas si se lo pides. Nada es imposible para El.

 

Estas llamado a crear una gran red de fe en el mundo.

Dale vida al mundo. No hay problema que no tenga solución.

 

Un abrazo, te quiero.  Marilyn