¡Ánimo!

 

¡Ánimo!

 

Sigue intentando, no te rindas, no te des por vencido. Hiciste mucho esfuerzo para estar donde estás, para lograr lo que lograste, no abandones. Sé que es difícil, sé que cuesta, pero la recompenza es grande, serás libre, feliz y tendrás una vida plena. Las cosas buenas cuestan.

 

Nadie puede hacer lo que tú puedes en tu vida, toma las riendas de tu existencia y haz lo que debes, lo que te hará bien y lo que es útil, evita todo lo que te perjudica, tú ya sabes que cosas son…

 

Tú puedes hacerlo! Puedes terminar lo que empezaste: ese proceso de sanación y superación personal que estás transitando te traerá abundantes frutos. Dios te dará mucho más de lo que pides, pues eres valioso ante sus ojos. No dejes que las críticas de los demás te desanimen, pues tú sabes lo que eres, Dios sabe lo que eres, y eso es lo importante. No creas todo lo que te dicen.

 

¡Ánimo! Sigue camino, aunque cueste, no te rindas. Sigue avanzando aunque sea lento, lo importante es no detenerse. Y si caes, levántate y sigue!, aunque sea de a pequeños pasos, todo es valioso. Aunque a veces retrocedas, tómalo como un espacio para hacer carrera y tomar envión con vitalidad, esperanza y alegría. Tú puedes! Sigue y lo lograrás!

 

Autora: Marilyn

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Paciencia… es un proceso…

 

Proceso… la misma palabra lo dice todo… es un camino, hay que tener paciencia, con amor y tranquilidad ir dando pequeños pasos. Los grandes cambios no se hacen de un día para el otro aunque así lo queramos.

 

pacienciaAunque sea lento, no dejemos de avanzar….

A veces pensamos que una pequeña modificación en nuestra rutina diaria no es de gran importancia, o un pequeño avance en algun hábito insano no es gran cosa… pero estamos equivocados, pues todo paso (por pequeño que sea) es muy importante. Y por “paso” me refiero al comienzo del cambio de un hábito insano, a la superación de una parte de nuestros miedos, a animarnos a salir a lo desconocido aún teniendo miedo de lo que puede pasar…. Situaciones que pasamos en lo cotidiano, tenemos miedo a esto, miedo a aquello,, y al final nada de esos pensamientos pasan en la realidad, solo son puros miedos ilógicos que no nos dejan ser libres y disfrutar de la vida como Dios quiere. Merecemos vivir una vida plena, feliz y libre de miedos, pues junto a Dios no puede haber ningún miedo!

 

Por eso, hoy te invito a que empieces tu proceso de mejora, puedes pedir ayuda también… Pero cuidado a quien elijes… busca gente idónea, comprensivas y bondadosas. Con dichas personas, tu familia, amigos y con el poder de la oración podrás ir superandote día a día. Te esperan días hermosos, radiantes de felicidad, libre de estas trabas que tienes hoy. Mejor ir de a poco… avanzando…

 

Ten paciencia, no dejes de avanzar, vas bien!

 

Autora: Marilyn

Paciencia en las dificultades…

 

Les comparto estos textos pues creo que son muy útiles para reflexionar…

 

“Depositen en Dios todas sus preocupaciones, pues él cuida de ustedes. Sean sobrios y estén vigilantes, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente buscando a quién devorar. Resístanle firmes en la fe, sabiendo que nuestros hermanos en este mundo se enfrentan con persecuciones semejantes. Dios (…) ahora deja que sufran por un tiempo con el fin de amoldarlos, afirmarlos, hacerlos fuertes y ponerlos en su lugar definitivo.” (1 Ped 5, 7-10)

 

En estos variados consejos, se notará lo que les toca a los responsables y pastores de la comunidad. Pedro ve en la persecución la mano del demonio que hace lo imposible para desanimar a los que esperan en Cristo.

Está comprobado que cuando uno se prepara a dar un paso importante para servir mejor a Dios, se levantan un montón de obstáculos inesperados. El que se acobarda entonces pierde todo. Cuando de nuevo se disponga a dar algún paso, el demonio multiplicará sus ataques. Esas pruebas son comunes y, para hacerles frente, se requiere una fe bien despierta.

Fuente: Explicación en la Biblia de dicho pasaje bíblico

 

 

Es importante poner todas nuestras preocupaciones y miedos en Dios. Entregarlas a Su misericordia confiados que Él nos ayudará según Su Voluntad. Creo que es destacable recordar que cuando le pedimos al Señor que nos ayude con algo (ya sea sanación física, emocional o la resolución de algún problema) lo hagamos depositando en El nuestra confianza, creyendo que El lo resolverá a Su tiempo de la forma que sea más conveniente, según Su Voluntad y no la nuestra.

 

Porque muchas veces queremos la resolución rápida, instántanea de parte de Dios y hasta en nuestra oración le decimos cómo hacerlo…. ¿le decimos a Dios cómo sanarnos? ¿le decimos a Dios cómo solucionar nuestro problema?…. Es como decirle a nuestro médico como curarnos, él ya sabe!!! solo necesita que confiemos en él para que pueda trabajar en nosotros y así sanarnos, pero tenemos que tener una actitud de plena confianza y de fe, sin desesperarse ante dolores o dificultades, pues como en el caso del médico, los procesos de sanación a veces tardan y hasta son molestos  pero después se verá la plena sanación.

 

Tener fe y confianza en Dios es la clave, asi como el niño confía en su padre aunque no entiende que está pasando, porque sucede tal cosa o cual es la solución. Confianza y fe….

 

¿Que es la fe? Es la plena confianza que Dios nos cuida, que está con nosotros y no va a dejar que nada malo nos pase, pues quiere que seamos felices, sanos y estemos tranquilos y en armonía. Por eso nada que venga de Dios va a generar una sensación inestable, intranquila, desesperante o demás… Esas cosas y sentimientos vienen del maligno, el diablo, que cuando nota que estamos en firme actitud de ser servidores del Señor pone piedras en nuestro camino y nos hace tropezar, nos llena la mente de pensamientos y miedos ilógicos y caemos en la crisis y desesperación. Pues centramos nuestra atención en las piedras y en las caídas y no levantamos la vista para centrar nuestra mirada en Dios. Nuestro Señor, nuestro Salvador, que Él puede extender Su mano y levantarnos y aún más puede sostenernos y acompañarnos durante todo el camino para que no nos tropezemos de nuevo. Y si no tenemos fuerzas para caminar nos puede llevar sobre sus espaldas….

 

En las dificultades que estás pasando, Dios quiere hacerte fuerte, moldearte, asi como el orfebre pasa el oro por el fuego para purificarlo y dejarlo en su máxima belleza y plenitud.

Ten fe, confianza! Todo se resolverá, ten paciencia…..

 

Dios te dice: “Yo puedo hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pides o entiendes” ( Efesios 3, 30)

 

Autora: Marilyn

 

 

No teman a las amenazas

 

Hola querido lector,

Te cuento que ayer meditaba la siguiente lectura, creo que es muy útil:


“Y ¿quién podrá hacerles daño si se esfuerzan en hacer el bien? (…) No compartan sus temores ni se asusten, sino bendigan en sus corazones al Señor, a Cristo. (…)” (1 Ped 2, 13-15)
 
 
No temas!

Nos da tranquilidad porque comprendemos que nada malo nos puede pasar, que ninguna amenaza externa nos puede dañar, pues la Palabra dice que ningun daño es posible a las personas que se esfuerzan en hacer el bien. Y nosotros intentamos hacer el bien en la medida de nuestras posibilidades, aunque sabemos que tenemos mucho para mejorar.

 

Y esta lectura nos enseña cómo actuar en momentos de miedo por sufrir algún daño a causa de una amenaza externa, que puede ser realmente una amenaza real o también un miedo irreal. Primero creo que la clave está en tomar un momento para reflexionar si esa posibilidad de daño existe y es factible, porque en muchas ocasiones imaginamos un perjuicio en nuestra persona que es solamente producto de nuestra mente, nuestra imaginación. Por supuesto, que esto también puede requerir la ayuda de profesionales de la salud para ayudarnos a descubrir y sanar esta percepción erronea y las consecuencias que trae en nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

 

Pero lo más importante que me pareció de esta lectura es que nos enseña que en esos momentos de temor a una amenaza no hay que compartir nuestros temores con otras personas, no hay que asustarse y hay que bendecir en nuestro corazón al Señor. Creo que es destacable no compartir nuestros temores, primero porque al hablar con miedo a otra persona podemos transmitir ese miedo y entonces afectar al otro innecesariamente. Y segundo porque seguimos cultivando en nuestra mente ese pensamiento en vez de cambiarlo por una hermosa alabanza y bendición al Señor. La alabanza interna nos dará paz y tranquilidad, pues la alabanza es un tipo de oración también que puede ser la puerta que nos traiga muchas bendiciones en nosotros, principalmente, en este caso, tranquilidad y serenidad en momentos de miedo.

 

En la alabanza estamos reconociendo el gran poder del Señor, un poder capaz de serenarnos y de sanarnos, de eliminar el miedo de nuestra mente y de nuestro ser, de darnos luz en el entendimiento para reconocer lo ilógico e irreal de esa temida amenaza. Y entonces estaremos en paz, sin miedo.

 

Le pedimos al Señor que nos ayude a seguir sanando nuestros miedos, ansiedad y nos libere de toda cadena que no nos deja ser libres y sanos para El. Amen!

 

Autora: Marilyn

 
 
 
 

El miedo: falta de confianza en Dios

 

Hola querido lector,

¿Para qué necesitas ser más valiente? En la primera lectura de hoy, aprendemos que la valentía, lo cual reemplaza al temor, es uno de los frutos del amor. ¿Por qué? Bien, piensa en esto: ¿Cómo podemos tener miedo nosotros de algo si sabemos que Dios nos ama? ¡Así es el Señor!; Él es infinitamente más grande y más poderoso que cualquier cosa a la que podríamos temer.

 

el miedo

El sentimiento del temor está arraigado en la idea de que Dios no siempre nos ama lo suficiente o que no le importan nuestras circunstancias lo suficiente como para satisfacer cada necesidad y salvarnos de todo lo que parece temeroso. Pero si hacemos todo lo posible por tomar las decisiones por medio o con la ayuda del Espíritu Santo y para seguir a Jesús y mantenernos unidos a Dios; entonces El Temor no tiene fundamento; El Temor no tiene ninguna base.

 

¿Qué está pasando en tú vida que es malo y quizás empeore? ¿De qué tienes miedo que quizás suceda? ¿Qué sería el peor de los casos? ¿Has entregado esto a Dios? ¿ Puedes relajarte sabiendo que a Jesús le importa?

 

Es justo sentirse preocupado. Sabemos que si suceden cosas malas porque nosotros (o nuestros seres queridos) hemos tomado malas decisiones. Merecidamente nos preocupamos por las dificultades por las que estamos pasando.

 

Sin embargo, cuando el temor toma esta preocupación sana y la cambia en angustia, esto hace que quitemos nuestros ojos de Jesús y nos hace habitar en todo lo que está equivocado, y así nos olvidamos del amor fiel de Dios. El miedo es una preocupación, por falta de confianza en Dios.  

 

El amor perfecto hace salir al temor. ¿Qué es el amor “perfecto”? En la escritura, la palabra “perfecto” no significa “sin errores”. Significa “completo, total y lleno”. El amor de Dios es perfecto. Él se preocupa por nosotros sin cometer errores y también sin que nos falte nada que sea bueno para nosotros. ¡Jesús es todo lo que necesitamos para todo lo que necesitamos! Por lo tanto, si recurrimos a Dios y confiamos en la plenitud de su amor, el temor se disuelve en la nada impotente.

 

Dios me libro de temores

 

Cada crucifijo que vemos es un recordatorio de que podemos confiar en la bondad de Dios. ¿Si Jesús murió por ti en gran dolor y sufrimiento, no hará también él todo lo demás por ti que es bueno? Es por esto que, en el pasaje del Evangelio de hoy, Jesús dice, “¡Contrólate! ¡Ten confianza! ¡Soy yo, no tengas miedo!”  En cualquier situación terrible, Jesús camina con nosotros. Él nos mantiene a flote aun cuando pensamos que nos estamos ahogando. ¿Parece real su presencia a tu lado? ¿O parece más como un fantasma: intangible e indisponible, incapaz de hacer una diferencia? ¡Esto puede ser bastante espantoso! Si eso es el caso, él está moviendo su cabeza, diciendo, “¡Para eso Yo estoy aquí” ¡No tengas miedo”

 

El temor toma verdades a medias y suposiciones completamente falsas y las hace más grande de lo que podemos soportar. ¡Extingue sus mentiras y sus imágenes! ¡Mantén tus ojos en Jesús! Escúchalo decir: “¿Mi amado, por qué tienes miedo? Yo estoy siempre contigo. Siéntete seguro de que ningún desastre te agobiará ni te destruirá lo que te he dado, porque yo convertiré cada tormenta en una bendición. No temas a nada, querido amigo/a. No temas a nada, porque mi amor es suficiente”.

 

Fuente: “Reflexiones para el alma”

¿Cómo eliminar el miedo?

 

Primero, te invito a leer y meditar detenidamente lo siguiente:

 

La barca estaba ya muy lejos de la tierra, y las olas le pegaban duramente, pues soplaba el viento en contra. Antes del amanecer, Jesús vino hacia ellos caminando sobre el mar, se asustaron y exclamaron: “¡Es un fantasma!” Y por el miedo se pusieron a gritar.

En seguida Jesús les dijo: “Animo, no teman, que soy yo” Pedro contestó: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti caminando sobre el agua.” Jesús le dijo: “Ven.” Pedro bajó de la barca y empezó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. Pero el viento seguía muy fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: “¡Señor, sálvame!” Al instante Jesús extendió la mano y lo agarró, diciendo: “Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?” Subieron a la barca y cesó el viento…

(Mt 14, 22-32)

Jesús nos sostiene

Ahora puedes pensar cuál es tu tormenta por la que estas atravesando: ¿Qué es? ¿Quién es? ¿Cuál es el nombre de lo que te está quitando la paz y te asusta?.  Pues, querido hermano, nada es imposible para Dios, y esa tormenta Dios la puede calmar si tú tienes fe y confias en El.

 

Sé que suena dificil, sé que tu tormenta puede ser muy fuerte y que sientes que te vas a hundir, pero fijate como a Pedro le pasó lo mismo. El pensó que se hundiría, tuvo miedo e incluso gritó. Pero Jesús vio su desesperación y no lo dejó caer, no lo dejó ahogarse por esa tormenta. Creo que tenemos que tener fe, la cual nos permite creer firmemente que no importa por qué situación estes pasando si dentro de tu corazón clamas y gritas al Señor: “Ayúdame, no me dejes hundir”, te aseguro que El tenderá una mano y te salvará.

 

Seguramente te estarás preguntando, ¿Cómo me va a tender una mano?  Pues bien, puede ser una ayuda de una persona que necesites, una paz inexplicable que invada tu corazón en ese momento, la fuerza para empezar a superar ese miedo, un inesperado sentimiento de valentía…

 

Por lo que te invito a no temer! No hay ningún miedo posible junto a Dios, pues El te salvará, y nunca permitirá que algo malo te pase pues nos ama. Nada malo nos pasará asi porque si. Tranquilo, estás a salvo y vas a seguir mejorando día a Dios pues el Señor te está ayudando.

 

Autora: Marilyn